Volver al blog

Precios alquiler Madrid

Precios del alquiler hasta marzo: Madrid alcanza máximos mientras Barcelona cae

 

Las dos grandes ciudades españolas viven un comienzo de año distinto en la evolución de los precios del alquiler frente al mismo periodo del 2017. Mientras el arrendamiento medio de Madrid roza sus máximos históricos, Barcelona cae por segundo trimestre consecutivo, según los datos del Índice de Precios de alquiler de idealista.

La evolución de los precios del alquiler durante el primer trimestre de 2018 trae lecturas diferente en las dos grandes capitales en función de si nos fijamos en sus datos de finales de año o en las cifras del mismo periodo de 2017. Mientras frente a diciembre, Madrid y Barcelona ralentizan su crecimiento y dejan el liderazgo para otras capitales de provincia, la evolución interanual deja un mapa bien diferente.

Madrid sigue al alza

La ciudad de Madrid en 2018 mantiene la tendencia del año pasado y vuelve a tocar precios máximos por tercer trimestre consecutivo con los 15,9 euros/m2 de media, superando las cifras del año pasado y lo que se veía en la burbuja. El precio entre enero y marzo aumentó un 7,8% frente al mismo periodo de 2017.

Los alquileres más altos se siguen produciendo en Centro (19,3 euros/m2), Salamanca (18,7 euros/m2) y Chamberí (17,6 euros/m2), marcando además sus precios máximos de la serie histórica. Mientras los alquileres más baratos se mantienen en la periferia con Villa de Vallecas (10,4 euros/m2), Villaverde (10,2 euros/m2 y Vicálvaro (10,1 euros/m2). Los tres han vuelto a superar los 10 euros en los últimos seis meses, una cifra que no se veía desde el boom inmobiliario.

Los mayores incrementos interanuales del primer trimestre se han dado en distritos fuera de la almendra de la M-30 de Madrid. Usera (15,3% con 11,3 euros/m2 de media) Puente de Vallecas (13,8% con 11,6 euros/m2), Hortaleza (11,6%) y Barajas (10%) han superados los dos dígitos de subidas por delante de los más caros: Salamanca (7,7%), Chamberí (5,5%) o Centro (3,8%). Solo Moncloa registró un precio medio del alquiler más bajo en el arranque de año, con una caída del 3,8% interanual, ya que fue en marzo de 2017 cuando alcanzó su pico de 15,1 euros/m2.

Hasta ocho distritos madrileños han registrado sus precios más altos de las rentas del alquiler en el comienzo de este año. A los tres ya mencionados antes se unen Arganzuela (14,9 euros/m2), Barajas (12,7 euros/m2), Chamartín (16,3 euros/m2), Fuencarral (12 euros/m2), Hortaleza (13,3 euros/m2).

11 de los 21 distritos de la capital ha registrado precios medios más altos en los últimos 15 meses que los que marcaron en plena burbuja. A los ya mencionados antes se unen los de Retiro (15,9 euros/m2) y Tetuán (15,3 euros/m2) registrados al cierre del año pasado.

Carabanchel (11,7 euros/m2), Ciudad Lineal (13 euros/m2), Latina (11,2 euros/m2), Moratalaz (11 euros/m2) y San Blas (11,6 euros/m2) aumentaron los alquileres interanuales, pero siguen por debajo de los máximos alcanzados entre 2007 y 2008.

Barcelona ya comienza a bajar

La Ciudad Condal, por su parte, vive un momento donde los precios han tocado techo y comienzan a ajustarse. Con un precio medio de 17,6 euros/m2 en marzo, supone una caída del 2,7% frente al mismo periodo del año pasado cuando cerró en 18,1 euros/m2.

Pese a esta caída, Barcelona sigue siendo la ciudad más cara de España con esos 17,6 euros/m2, seguida de los de Madrid (15,9 euros/m2) y San Sebastián (14,6 euros/m2).

Ciutat Vella sigue marcando el precio más alto de los distritos barceloneses con 19,2 euros/m2, seguido de Eixample y Sant Martí (ambos con 18,5 euros/m2). Mientras Horta Guinardó (13,5 euros/m2), Sant Andreu (12,6 eurso/m2) y Nou Barris (12,4 euros/m2) tuvieron los precios más bajos en marzo.

Hasta siete distritos bajaron sus precios frente al primer trimestre de 2017. Ciutat Vella (-6,6%), Grácia (-5,2%), Sant Andreu (-4,4%), Sant Martí (-3,9%), Eixample (-2,4%), Les Corts (-1,6%), Sarrià-Sant Gervasi (-0,1%) cayeron frente a las subidas de Nou Barris (4,3%), Horta Guinardó (6,7%) y Sants-Montjuïc (7,1%).

Fuente: Idealista

Autor: @David Marrero

Plan Estatal Vivienda 2018-2021

El Gobierno acaba de aprobar el nuevo Plan Estatal de Vivienda 2018-2021. Un plan que apuesta fuerte por las ayudas al alquiler, especialmente para jóvenes y colectivos más vulnerables.

Los objetivos principales del plan, con efecto retroactivo desde 1 de enero, son:

  1. Subvencionar el alquiler de menores de 35 años, mayores de 65 años y entre 35 y 65 años.
  2. Apoyar que las viviendas desocupadas de entidades financieras se alquilen a personas en situación de desahucio.
  3. Fomentar, por primera vez, que promotores privados construyan viviendas para alquiler.
  4. Facilitar que jóvenes compren casas en municipios de menos de 5.000 habitantes para evitar la despoblación rural.

Su dotación de 1.443 millones de euros para los cuatro próximos años, un 62,5% más que la del plan anterior, beneficiará a más de medio millón de familias. Para este año la dotación será de 350 millones, para 2019 será de 357 millones, para 2020 de 364 millones y para 2021 llegará hasta los 372 millones.

¿Cuál es el límite de las rentas de los beneficiarios?

El máximo de ingresos anuales de los beneficiarios es el mismo para todas las categorías (subvención, alquiler o compra) y se fija en 22.365,42 euros (casi tres veces el Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (IPREM)) por "unidad familiar" o "unidad de convivencia". Los solicitantes no podrán ser propietarios de otra vivienda. Además, los solicitantes mayores de 65 años no podrán tener un patrimonio superior a los 100.000 euros.

El nuevo plan hace la excepción de fijar para familias numerosas en general o personas con discapacidad una renta anual máxima de 30.078,36 euros (cuatro veces el IPREM) y para familias numerosas especiales o con algún miembro con discapacidad grave una renta anual máxima de 37.597,95 euros (cinco veces el IPREM).

Ayudas destinadas al alquiler de vivienda

La ayuda máxima al alquiler variará, según los casos, entre 300 euros, 330 euros, 390 euros y 400 euros mensuales

1. Ayudas al alquiler para menores de 35 años

El plan aportará hasta la mitad de la renta mensual de un alquiler de hasta 600 euros a menores de 35 años que cobren menos de 22.365,42 euros anuales, con una subvención máxima de 300 euros al mes. En localidades con mucha demanda de arrendamiento, se ampliará el límite del alquiler hasta 9000 euros con una subvención máxima que llegará a 390 euros al mes.

Los adjudicatarios de las ayudas deberán disponer de una fuente regular de ingresos y acreditar una vida laboral de, al menos, seis meses de antigüedad inmediatamente anterior al momento de la solicitud. No se concederá ayuda a los solicitantes que tengan una vivienda en propiedad o tenga parentesco o negocios comunes con el arrendador de la vivienda.

2. Ayudas al alquiler para mayores de 65 años

Se subvencionará hasta la mitad del alquiler a los mayores de 65 años con ingresos anuales menores de 22.365,42 euros, sin vivienda  en propiedad y sin patrimonio superior a los 100.000 euros. El límite de la mensualidad del alquiler será 600 euros, con una subvención máxima de 300 euros mensuales. De nuevo, en ciudades con precios del alquiler alto, el límite de mensualidad del alquiler se amplía a 900 euros, con una subvención máxima de 390 euros.

3. Ayudas al alquiler para solicitantes entre 35 y 65 años

La unidad de convivencia del beneficiario deberá tener unos ingresos inferiores a 22.365,42 euros y el alquiler máximo será de 600 euros por norma general o 900 en casos justificados, con una subvención máxima en el primer caso de 300 y en el segundo de 390 euros.

Se subvencionará a la familia numerosa general o con algún miembro con discapacidad hasta el 40% de la renta del alquiler, con una subvención máxima de 330 euros al mes.

4. Ayudas al alquiler desahuciados y colectivos vulnerables

El Estado (en un 80%) y las comunidades autónomas (en un 20%)  pagarán el alquiler de este colectivo durante tres años con una subvención máxima de 400 euros mensuales. Asimismo, los colectivos vulnerables podrán optar a viviendas desocupadas y disponibles de la Sareb o entidades financieras en régimen de alquiler, con un precio máximo de 400 euros al mes (y con las ayudas mencionadas).

5. Ayudas para promotoras de viviendas para alquilar

Las promotoras que construyan viviendas en alquiler podrán obtener una ayuda de hasta 350 euros por metro cuadrado, con un límite máximo de36.750eurospor vivienda. Podrán acceder a estos alquileres (cuyo precio tendrá un máximo de 7 euros por metro cuadrado y mes) quienes cobren menos de 28.500 euros anuales.

6. Ayudas para promotoras de pisos en alquiler para mayores

Podrán subvencionarse las promotoras privadas que promuevan o rehabiliten viviendas en alquiler con servicios comunes adaptados para personas mayores o con discapacidad. La renta de las viviendas adaptadas estará limitada a 9,5 euros el metro cuadrado útil al mes (para una vivienda de 80 metros, un alquiler máximo de 760 euros mensual) y los ingresos del arrendatario a 5 veces el IPREM. La ayuda al promotor es de hasta 400 euros por metro cuadrado útil, con el límite del 40% de la inversión.

Ayudas destinadas a la compra de vivienda

La ayuda a la compra tiene unos requisitos muy restrictivos con la intención de de potenciar las zonas rurales. Las casas deberán estar ubicadas en municipios de menos de 5.000 habitantes y los beneficiarios tendrán que ser menores de 35 años, con ingresos inferiores a 22.365,42 euros y el precio de la vivienda a adquirir no superior a los 100.000 euros. La ayuda será del 20% del precio de la adquisición del inmueble, con un máximo de 10.800 euros.

¿Dónde y cuándo solicitar las ayudas?

La Consejería de Vivienda de cada comunidad autónoma será el organismo al que acudir para solicitarla cuando estén habilitadas las órdenes correspondientes, que se calcula en un plazo de dos a tres meses.


Fuente Bankinter

Plan vivienda y precio alquiler

El Plan de Vivienda recibe las críticas del sector y de la oposición al Gobierno: podría disparar el precio del alquiler

 

La presentación del Plan Estatal de Vivienda 2018-2021 no ha dejado indiferente al sector de la vivienda ni a los partidos en la oposición al Gobierno. Las ayudas directas al alquiler ha sido uno de los puntos más criticados por los expertos, mientras la subvención para la compra a menores de 35 años se queda corta al ser para poblaciones de menos de 5.000 habitantes.

El nuevo Plan de Vivienda que presentó el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, en el Consejo de Ministros del 9 de marzo aumenta las ayudas directas para el alquiler frente a la desgravación fiscal, y recupera también las ayudas directas a la compra de viviendas para los menores de 35 años, aunque con una puntualización: en aquellos municipios de menos de 5.000 habitantes.

Expertos del sector y políticos critican las medidas impulsadas por el Gobierno, sobre todo las ayudas directas al alquiler mientras no se fomente un aumento de la oferta de casas para el arrendamiento.

Las ayudas, que contemplan subvenciones del 40% de la renta mensual en alquileres de 600 euros, y en grandes ciudades de hasta 900 euros, con mayores contribuciones para los menores de 35 años y para mayores de 65 años (de hasta el 50%), siempre que no superen unos ingresos familiares equivalentes a tres veces el IPREM (22.558 euros/anuales en 14 pagas) no termina de convencer al sector como la medida más adecuada para favorecer el alquiler.

Para Fernando Encinar, jefe de estudios de idealista, "está bien que el Gobierno se preocupe por el mercado del alquiler, aunque el camino elegido no sea el más eficaz. Llama la atención que ahora el Partido Popular recupere medidas que se implantaron durante la etapa de Rodríguez Zapatero, y que tanto criticó entonces. Dar ayudas directas perjudica gravemente a aquellas personas que no pueden acogerse a esta ayuda ya que no contarán con la 'extra' del Gobierno y se enfrentarán a una subida de precios provocada, precisamente, por esa ayuda gubernamental. En definitiva, es echar gasolina al fuego y dar dinero a unos inquilinos frente a otros”.

Desde la oposición, Beatriz Corredor, secretaria de Ordenación Territorial y Políticas Públicas de Vivienda del PSOE, afirma que “el nuevo Plan de Vivienda, será una oportunidad perdida para actualizar las políticas de vivienda de nuestro país”.

Por su parte, Daniel Cuervo, secretario general de la Asociación de Promotores y Constructores de España (APCE) destaca que “la limitación del Iprem es una fuerte barrera de entrada, aunque aquí sí se recoge en parte la realidad de los precios del mercado de alquiler. El Plan no incentiva de ninguna manera a los propietarios de viviendas para que se destinen al alquiler por lo que la oferta seguirá limitada y los precios elevados”, afirma Cuervo.

En este sentido Corredor concreta que “dar ayudas al alquiler a jóvenes y mayores puede ser una buena idea, pero debe ir acompañada de otra serie de medidas encaminadas a incrementar el número de pisos que se pongan en alquiler, movilización la oferta”. De qué sirve que se den ayudas al alquiler cuando en algunas ciudades escasean los pisos donde sería posible emplear esas ayudas”.

Una opinión que acompaña Rubén Cózar, director de residencial de Foro Consultores. “Dado el incremento de precios, subir las ayudas a los alquileres permitirá que muchos jóvenes puedan independizarse. Pero aquí hay un problema: hay poca oferta de vivienda en alquiler donde la gente quiere vivir y sobra en otras. Estas ayudas deberían centrarse en aquellas zonas donde tiene más difícil salida la vivienda en alquiler. Si no, se terminará inflando más los precios donde ya hay demanda”, concreta.

Ante las críticas, el ministerio de Fomento responde que "la subvención es una proporción del alquiler, sin establecer una cuantía fija, para evitar un efecto inflacionista por la generación de rentas adicionales superiores a las del propio alquiler".

Para el jefe de estudios de idealista, la solución a las ayudas a los inquilinos pasa “por recuperar la desgravación fiscal del alquiler, ya que permite que todos puedan disfrutar de esta ventaja y que tanto el inquilino como el propietario declaren la existencia de un contrato de arrendamiento”.

“La mejor manera de potenciar el mercado del alquiler es hacer lo que sea para aumentar la oferta: dar más cobertura jurídica a los propietarios para que se animen a poner sus casas en alquiler, colaborar con los ayuntamientos para que cedan suelo dotacional para la construcción de viviendas destinadas al alquiler en colaboración con la empresa privada o garantizando un entorno jurídico para que salgan al mercado miles de casas que aún están vacías", concluye Encinar.

La ayuda a la compra de vivienda no gana adeptos

Por la parte de la adquisición de viviendas, el Gobierno abre la puerta a los jóvenes menores de 35 años que vayan a comprar una casa en poblaciones de menos de 5.000 y hasta 100.000 euros como medida para evitar la despoblación en el mundo rural. Es una subvención del 20% del precio de la vivienda, con un límite de 10.800 euros, siempre y cuando no tenga un inmueble en propiedad y se cumpla los requisitos de ingresos de la unidad familiar.

Una medida que el sector ve más positiva por el aspecto social, pero con poco sentido para impulsar el mercado. Beatriz Corredor señaló que “el Partido Popular sigue empecinado en favorecer con dinero público la compraventa de vivienda, una política que no ha demostrado resultados aceptables y que debería pertenecer ya al pasado”.

Para el jefe de estudios de idealista, “la medida es original pero no es previsible que tenga efectos más allá de las poblaciones de 5.000 habitantes cercanas a los grandes núcleos urbanos. Incluso podría suponer que muchos jóvenes que ahora viven en ciudades grandes opten por irse a los municipios donde puedan pedir esta ayuda, facilitando la repoblación, pero no en las zonas donde el Gobierno quiere actuar sino en aquellos pueblos cercanos a Barcelona, Valencia o Madrid, por ejemplo”.

Desde Foro Consultores la aplauden porque permite concentrarse en el mercado de alquiler. "Las ayudas de las administraciones se deberían centrar en el alquiler y en facilitar la promoción de un parque de viviendas para personas que no pueden acceder al mercado de otra forma. Pero hay otro punto, unido a esto sería necesario hacer políticas de empleo en esas zonas para que la iniciativa dé resultado”.

Una referencia al impulso del empleo en el ámbito rural que comparte el secretario general de la APCE. “El Plan no resuelve las necesidades de la sociedad en cuanto al acceso a vivienda en compra. Los requisitos de acceso nos parecen muy restrictivosy consideramos que deberían ser 4,5 veces el IPREM y no tener limitación en cuanto al número de habitantes y precio. En municipios con menos de 5.000 habitantes no hay un problema de acceso a vivienda en compra ni alquiler, existe un problema de empleo motivo por el cual dichas poblaciones pierden habitantes en favor de las grandes ciudades donde hay oportunidades laborales”.

El resto de ayudas también son cuestionadas

En cuanto a las ayudas a la rehabilitación, Rubén Cózar de Foro Consultores, cree necesario reforzar la rehabilitación integral de barrios de las grandes ciudades. “se puede ampliar la edificabilidad para que entre el promotor privado, sin que ello signifique echar a nadie y cueste dinero al contribuyente. Es triste que zonas consolidadas, con todas las dotaciones estén infravaloradas, mientras se invierta dinero para urbanizar áreas alejadas donde hay que empezar por llevar el transporte público, entre otras dotaciones”.

En cuanto a las ayudas al promotor, desde la APCE afirman que “no tendrá mucho impacto puesto que la obligatoriedad de mantener el edificio de viviendas durante al menos 25 años destinado al alquiler es demasiado tiempo y no hay financiación en el mercado que permita a tan largo plazo la devolución de la deuda. Este Plan nace de espaldas a la realidad social del mercado de vivienda.

 

 Fuente Idealista
Autores: @Ana P. Alarcos, @David Marrero

Alquiler al alza

La mejora del empleo, la economía y la demanda disparan los precios del alquiler en las ciudades


La vivienda en arrendamiento sigue creciendo como una alternativa para vivir entre los hogares españoles, pero una gran mayoría lo hace forzados por su situación económica. Según una encuesta realizada por idealista entre aquellos que buscan arrendar una vivienda, dos de cada tres personas se decantan actualmente por vivir de alquiler lo hacen forzadas por su situación económica más que como la primera elección.  

De hecho, es una opción que se incrementa, sobre todo, entre las rentas más bajas. Según los datos de Eurostat, en España un 39,5% de la población en hogares con ingresos más bajos optó por el alquiler en 2016, casi 4 puntos más que en 2010. Mientras, en la población con rentas superiores, el arrendamiento apenas se dio en un 17,2%. La media europea alcanzó en 2016 el 49,8% en las rentas bajas, frente al 26,8% para los ingresos superiores.

Alrededor de cuatro de cada diez españoles que viven en alquiler se dejan más del 40% de los ingresos familiares, uno de los índices más altos de toda la Unión Europea (UE), según la oficina estadística de la Unión Europea. Pagar por encima del 40% de los ingresos en la vivienda es considerado por la UE como un cargo excesivo para la economía de un hogar.

El mercado del alquiler ha dejado de ser el patito feo del inmobiliario. Desde 2000, cuando encontrar un piso de alquiler era casi misión imposible, no solo por los precios sino también por una escasísima oferta, menos del 9% del mercado, la situación ha cambiado en esos casi 18 años. El mapa del alquiler es distinto: Madrid es la tercera ciudad de la Unión Europea con más viviendas en alquiler. Barcelona es la sexta.

Mientras las sociedades de inversión inmobiliaria se abren cada vez más hacia el alquiler residencial, con la socimi Testa a la cabeza, el mercado sigue dominado por los propietarios particulares. La inversión en vivienda para luego sacarla al mercado del arrendamiento se ha convertido en una buena alternativa para los pequeños y medianos inversores.

“La realidad es que la mayoría de los inversores que están actualmente en el mercado son ahorradores que han decidido que su dinero, parado en el banco, merecía algo de marcha y están recibiendo mejores rentabilidades vía alquiler”, afirma Fernando Encinar, jefe de estudios de idealista.

La tasa de rentabilidad de la inversión en vivienda se situó en el 7,1% de media en el tercer trimestre, según los datos de idealista. Capitales de provincia como Las Palmas de Gran Canaria (8%), Lleida (7,5%), Santa Cruz de Tenerife (7%) o Alicante (6,7%) ofrecen mayor rentabilidad que las dos grandes: Madrid (5,8%) y Barcelona (5,1%).

Nos encontramos en una situación en la que está creciendo la oferta de viviendas en alquiler, ya que muchas casas que se arrendaron entre los años 2011 y 2013 finalizan sus contratos de cinco años, justo antes de la modificación de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). Estos precios que en estos 5 o 7 años estuvieron ‘congelados’ ahora suben ante la actual situación económica.

Esta mejora de la economía viene acompañada de una mejora del nivel de empleo, lo que ha actuado como acelerador de la demanda hacia el alquiler, como primera opción habitacional para muchos jóvenes.

De media, el precio de los alquileres en el último año ha subido un 24% aunque parece que la tendencia tiende a estabilizarse: el crecimiento en el tercer trimestre fue solo un 0,5% intertrimestral, según los datos del principal Marketplace inmobiliario de España.

En algunas zonas, los precios están alcanzando su techo después de años de intensas subidas, aunque como en el mercado de la compraventa de vivienda los precios varían dependiendo de la zona que se analiza.

Los últimos datos conocidos reflejan que los precios cada vez se negocian menos. El número de contraofertas que reciben las viviendas anunciadas en idealista en las ciudades de Madrid y Barcelona se ha reducido drásticamente desde 2013.

Hay un gran dinamismo del alquiler en las dos grandes capitales de España, ya que en ambos mercados existe una gran demanda, pero también una oferta claramente insuficiente, lo que provoca el efecto “moverse rápido o me lo quitan de las manos” y aceptar la mayoría de condiciones sin apenas negociar.

Queda esperar un autocontrol del propio mercado del alquiler y que en grandes urbes como Madrid, Barcelona, Málaga o las islas los alquileres sigan subiendo o se moderen en un último trimestre del año.

Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP) que paga el inquilino

El impuesto desconocido para la mayoría de los inquilinos: el ITP en el alquiler
 
En el sistema tributario español hay un pequeño impuesto prácticamente desconocido para los ciudadanos: el impuesto de transmisiones patrimoniales (ITP) en el alquiler de viviendas y que paga el inquilino. ¿Pero el itp no se paga sólo cuando se compra? pues no, también en el alquiler y es tan desconocido que apenas se paga y las comunidades autónomas tampoco lo reclaman. Sin embargo, existe y se contempla en la regulación del ITP

La principal pregunta que surge es por qué se paga en el alquiler de la vivienda un impuesto que generalmente se habla sólo de él cuando se compra una vivienda. Ramón falcón de tella, catedrático de derecho financiero de la universidad complutense, explica que el alquiler también se considera una adquisición onerosa, como lo es la compra. “El inquilino adquiere un derecho a usar la vivienda por un período determinado a cambio de un precio, por tanto es una adquisición onerosa (TPO)”, señala. De hecho, así está regulado en la ley sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados

Por tanto, este impuesto no se paga por transmisión, pese al nombre, sino por cualquier adquisición de cualquier bien o derecho, como puede ser el derecho de uso de la vivienda por parte del arrendatario. El abono de este tributo se ha de hacer efectivo en los 30 días hábiles posteriores a la firma del contrato de arrendamiento y por toda la duración del contrato (y no cada año). Sólo se pagaría cada año si va prorrogándose de año en año

¿Por qué apenas se paga este tributo y tampoco se exige?

Ramón falcón asegura que este desconocimiento se debe a que “los alquileres de vivienda a menudo no se declaran” y también a que “las comunidades autónomas no controlan mucho estos pagos, porque es poco dinero y no les sale rentable"

De hecho, basta darse una vuelta por la página web de las diferentes comunidades autónomas (por ser las que recaudan este impuesto) para ver la escasa información que facilitan al respecto. Por ejemplo, la junta de Andalucía sólo dice en una frase en su portal de vivienda que el papel timbrado para abonar el ITP se puede comprar en los estancos. En el portal de vivienda de la comunidad de Madrid se amplía algo más esta información al señalar que el impuesto se abona por la constitución de un contrato de arrendamiento y que lo debe de abonar el inquilino

¿De cuánto dinero se trata?

En la ley que regula el itp se contempla una escala de precios que se aplica a nivel nacional aunque al ser un tributo cedido a las comunidades autónomas, cada una de ellas es libre  de fijar el tipo que quiera. Sin embargo, desde la consejería de hacienda de la comunidad de Madrid aseguran que en general las autonomías recurren a la escala de precios fijada por ley en el artículo 12 del real decreto legislativo 1/1993

A continuación mostramos la escala de gravamen. En la columna de la izquierda se encuentran los baremos de precios de alquiler del contrato total y a la derecha la tarifa que hay que aplicar

Desde 1923euros hasta 2846 ==> 14,42€  (Importes menores a 1.923€, consultar en Hacienda)

de 3846 a 7693                      ==> 30,77€

de 7693 en adelante               ==> 0.24040 euros por cada 6.01 euros o fracción.

Por ejemplo, ¿cuánto hay que pagar de itp en un alquiler de 850 euros al mes?

Para saberlo

1) hay que tomar como importe de base el alquiler de todo un año (850 x 12 = 10.200 euros)

2) ese resultado hay que multiplicarlo por los años que dure el arrendamiento. Pongamos que cinco años (10.200 x5 años = 51.000 euros)

3) según la tabla, al ser un importe superior a 7.692,96 euros, hay que aplicar un coeficiente de 0,024040 euros por cada 6,01 euros o fracción. Por tanto,  ((51.000 euros x 0,024)/6,01 = 204 euros)

El importe a pagar por este alquiler sería de 204 euros. Además, si el contrato de 5 años del ejemplo se fuera prorrogando automáticamente por un año, en cada prórroga habría que pagar 40,80 euros adicionales

Y ¿cómo y dónde se paga este impuesto?

Es posible adquirir el modelo timbrado de contrato de arrendamiento en los estancos y si no en las delegaciones de hacienda. Se trata de cumplimentar el correspondiente impreso, modelo 600, de la misma forma que la establecida para la compraventa de vivienda usada. El papel timbrado también se puede conseguir en las delegaciones de hacienda, que es donde debe abonarse el tributo

¿En qué casos no se paga el itp en los arrendamientos?

Este impuesto no se paga cuando el inquilino es una empresa o un profesional, es decir cuando se trata del alquiler de un local de negocios o de una vivienda usada como oficina o despacho, según recalca falcón. En el caso de que se trate de un alquiler con distinto uso al de vivienda, se aplica el iva, que es incompatible con el itp y que lo paga el propietario pero lo repercute sobre el inquilino
 

Retención IRPF 2017 locales de negocio

Las Retenciones de Alquileres en 2017:

Alquileres de locales de negocio

La retención de alquileres de 2017 serán del 19%. Esto es así desde el 1 de Enero de 2016.

Para aquellos empresarios que paguen un alquiler por el local donde ejercen la actividad, deberán vigilar que el propietario del local emite la factura con el 19% de retención en 2017.


Por otro lado, los propietarios de locales comerciales que los tengan alquilados y reciban un ingreso mensual por el arrendamiento, deberán emitir sus facturas con un 19% de retención.

Alquiler de plazas de garaje, lo que hay que saber

ALQUILER DE PLAZAS DE GARAJE

 

El propietario debe declarar sus ingresos en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

 

El alquiler resulta una inversión atractiva en España, sobre todo si se trata de plazas de garaje.

Las rentabilidades de este tipo de activo se encuentran, de media, entre el 3% y el 3,5%, aunque en pueden llegar al 6%. Unos beneficios que no pasan desapercibidos ante los propietarios que no hacen uso de estos espacios y que deciden arrendarlos. Sin embargo, el conocimiento en torno al universo del alquiler de plazas de garaje por parte de arrendadores e inquilinos es escaso y son numerosas las dudas que les surgen al respecto.

 

  1. Pago por un espacio

En el momento en que se alquila una plaza de garaje, el inquilino está accediendo a una superficie determinada, que se encuentra medida en metros cuadrados. Este rasgo limita, el derecho del inquilino al uso de un espacio concreto “y no a aparcar un vehículo determinado”. Sin embargo, este letrado matiza que la plaza de aparcamiento arrendada se podrá destinar “siempre y cuando no se rebase la superficie delimitada” a aparcar los vehículos que quepan en la misma.

El arrendatario debe cumplir la normativa urbanística aplicable a dicha plaza de garaje. Así, subraya que, por norma general, las licencias municipales de funcionamiento del local destinado a garaje determinan el número de plazas y tipo de vehículos que pueden aparcar en ellas, y que “lo habitual” es que “no se permita estacionar más de un vehículo, a pesar de que la superficie lo permita”.

 

  1. Uso exclusivo para aparcamiento

El inquilino de una plaza de garaje solo puede hacer uso de este espacio para aquello por lo que se le ha permitido alquilarlo: el aparcamiento de un vehículo. En este sentido, “está expresamente prohibido el uso de este espacio para el almacenamiento o como trastero”.

 

Un uso diferente de la plaza de garaje “puede suponer un riesgo añadido, por ejemplo en caso de incendio”. “Otra cosa es que en caso de ser físicamente posible se ponga un pequeño armario donde colocar las herramientas del coche, pero en ningún caso se podrán ver afectados los elementos comunes ni molestar las maniobras de los demás vehículos”, insiste.

 

  1. Arrendatario, que no vecino

El inquilino de la plaza de garaje puede ser un vecino de la comunidad de propietarios, pero esta condición no es obligatoria para que se materialice el arrendamiento.

El propietario de dicho espacio “es perfectamente libre” para poder arrendar la plaza de parking “a cualquier persona ajena a la comunidad de propietarios”.

Se recomienda que el propietario conozca los estatutos de la comunidad y si esta posibilidad es factible a tenor del contenido de dichos documentos. No obstante, “lo que no podría hacerse” es vender la plaza de garaje “con independencia de la vivienda si están configuradas como anejos, salvo que la comunidad lo autorice”.

 

  1. El subarriendo, permitido

A su vez, la normativa legal vigente también permite al arrendatario subarrendar la plaza de garaje, esto es, alquilarla a un tercero. Para que este objetivo se cumpla “lo aconsejable es pactar dicha posibilidad en el contrato de arrendamiento”.

Hay que insistir en la importancia de plasmar en este documento la posibilidad de subarrendar la plaza de garaje, pues en caso de que tal condición no quede constatada “el inquilino no podrá hacer uso del subarriendo” y el propietario podrá emprender medidas legales al respecto para evitar dicha tesitura ajena a su conocimiento y voluntad.

 

  1. Desahucio ante impago

En caso de que la plaza de garaje quede ocupada, independientemente de que el usufructuario sea el inquilino o un tercero, y el propietario no reciba el pago correspondiente por el alquiler de dicho espacio, “como en cualquier arrendamiento de inmuebles” este puede proceder a la apertura de un proceso judicial de desahucio.

Llamar a la Policía o a la grúa no sirve, ya que “no pueden actuar en conflictos entre particulares sobre el uso de zonas privadas”.

 

  1. Importancia del contrato de alquiler

La gestión del alquiler de plazas de garaje se rige por el Código Civil, por lo que la firma de un contrato, resulta “fundamental” para que las partes implicadas “se rijan según lo pactado en el mismo”. De hecho, a partir de los derechos y obligaciones fijados por cada uno de ellos, este documento “les evitará sufrir cualquier tipo de problema”, provengan estos del impago o del uso incorrecto del espacio arrendado para el aparcamiento.

En este sentido, los aspectos más importantes que ha de incluir este tipo de documento son “el precio y la forma de pago, la delimitación de la plaza y objeto o destino del arrendamiento, la duración del contrato, las fianzas o garantías de pago y los preavisos en caso de rescisión”.

También deberá quedar incluida la información relativa a las clausulas resolutorias por incumplimiento y la determinación de a quién corresponde el pago de los impuestos que gravan la plaza.

 

  1. Cómo rescindir el arrendamiento

En lo que respecta a la rescisión de este documento, “lo más adecuado” es esperar “a la finalización del arrendamiento”, momento en el que “ambas partes pueden consignar en un nuevo documento que la relación contractual entre ellos queda resuelta”. Esta solución “es la mejor forma de que el dueño recupere la posesión de la plaza de garaje y la pueda arrendar a otra persona, cesando la obligación del arrendatario de pagar la renta”.

Asimismo, esta abogada insiste en que se puede dejar consignado este procedimiento tanto “si ambas partes se dan por satisfechas y no tienen nada más que reclamarse” como si “existe alguna cuestión pendiente entre ellas, sobre todo alguna deuda” y cómo se va a proceder al pago de la misma.

 

  1. Daños en la plaza de garaje

En cuanto al estado de conservación de la plaza de garaje y el mantenimiento de dicho espacio, será responsabilidad del propietario hacer frente a los gastos que acarren tales acciones. Como salvedad, este no deberá correr con dichas cantidades “si puede atribuir los daños al arrendatario por un mal uso” de la plaza de garaje. En este sentido, al término del contrato “el arrendatario debe devolver la plaza de garaje tal como la recibió”, pues de lo contrario “es el responsable de su deterioro”.

 

  1. Gastos para el arrendador

A la hora de alquilar una plaza de garaje, el arrendador también debe planificar los gastos a los que se deberá enfrentar en caso de que el alquiler se materialice. El más importante “es el pago de los gastos ordinarios y las derramas de la comunidad”, además del ingreso de la parte relativa de este espacio en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI). “En cuanto a los gastos ordinarios y el IBI, se puede pactar en el contrato que los abone el arrendatario, pero si no se pone nada se entiende que son obligación del arrendador”.

 

  1. Impuestos que liquidar

De igual modo, el arrendamiento de una plaza de garaje obliga al propietario de dicho espacio a declarar tales ingresos en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), en el caso de que sea un particular, o a liquidar el impuesto de sociedades “si es una compañía mercantil”. En relación al pago del IVA, este impuesto no se devenga si el propietario es un particular. Por el contrario, si se trata de una sociedad, insisten en que “el arrendatario deberá abonar el importe correspondiente y el arrendador ingresarlo a la Agencia tributaria mediante la correspondiente declaración trimestral del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA)”.

 

El ITP en el Alquiler

En el sistema tributario español hay un pequeño impuesto prácticamente desconocido para los ciudadanos: el impuesto de transmisiones patrimoniales (itp) en el alquiler de viviendas y que paga el inquilino. ¿Pero el itp no se paga sólo cuando se compra? pues no, también en el alquiler y es tan desconocido que apenas se paga y las comunidades autónomas tampoco lo reclaman. Sin embargo, existe y se contempla en la regulación del itp

La principal pregunta que surge es por qué se paga en el alquiler de la vivienda un impuesto que generalmente se habla sólo de él cuando se compra una vivienda. Ramón falcón de tella, catedrático de derecho financiero de la universidad complutense, explica que el alquiler también se considera una adquisición onerosa, como lo es la compra. “El inquilino adquiere un derecho a usar la vivienda por un período determinado a cambio de un precio, por tanto es una adquisición onerosa (tpo)”, señala. De hecho, así está regulado en la ley sobre transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados

Por tanto, este impuesto no se paga por transmisión, pese al nombre, sino por cualquier adquisición de cualquier bien o derecho, como puede ser el derecho de uso de la vivienda por parte del arrendatario. El abono de este tributo se ha de hacer efectivo en los 30 días hábiles posteriores a la firma del contrato de arrendamiento y por toda la duración del contrato (y no cada año). Sólo se pagaría cada año si va prorrogándose de año en año

¿Por qué apenas se paga este tributo y tampoco se exige?

Ramón falcón asegura que este desconocimiento se debe a que “los alquileres de vivienda a menudo no se declaran” y también a que “las comunidades autónomas no controlan mucho estos pagos, porque es poco dinero y no les sale rentable"

De hecho, basta darse una vuelta por la página web de las diferentes comunidades autónomas (por ser las que recaudan este impuesto) para ver la escasa información que facilitan al respecto. Por ejemplo, la junta de Andalucía sólo dice en una frase en su portal de vivienda que el papel timbrado para abonar el itp se puede comprar en los estancos. En el portal de vivienda de la comunidad de Madrid se amplía algo más esta información al señalar que el impuesto se abona por la constitución de un contrato de arrendamiento y que lo debe de abonar el inquilino

¿De cuánto dinero se trata?

En la ley que regula el itp se contempla una escala de precios que se aplica a nivel nacional aunque al ser un tributo cedido a las comunidades autónomas, cada una de ellas es libre  de fijar el tipo que quiera. Sin embargo, desde la consejería de hacienda de la comunidad de Madrid aseguran que en general las autonomías recurren a la escala de precios fijada por ley en el artículo 12 del real decreto legislativo 1/1993

A continuación mostramos la escala de gravamen. En la columna de la izquierda se encuentran los baremos de precios de alquiler del contrato total y a la derecha la tarifa que hay que aplicar


 
Por ejemplo, ¿cuánto hay que pagar de itp en un alquiler de 850 euros al mes?

Para saberlo

1) hay que tomar como importe de base el alquiler de todo un año (850 x 12 = 10.200 euros)

2) ese resultado hay que multiplicarlo por los años que dure el arrendamiento. Pongamos que cinco años (10.200 x5 años = 51.000 euros)

3) según la tabla, al ser un importe superior a 7.692,96 euros, hay que aplicar un coeficiente de 0,024040 euros por cada 6,01 euros o fracción. Por tanto,  ((51.000 euros x 0,024)/6,01 = 204 euros)

El importe a pagar por este alquiler sería de 204 euros. Además, si el contrato de 5 años del ejemplo se fuera prorrogando automáticamente por un año, en cada prórroga habría que pagar 40,80 euros adicionales

Y ¿cómo y dónde se paga este impuesto?

Es posible adquirir el modelo timbrado de contrato de arrendamiento en los estancos y si no en las delegaciones de hacienda. Se trata de cumplimentar el correspondiente impreso, modelo 600, de la misma forma que la establecida para la compraventa de vivienda usada. El papel timbrado también se puede conseguir en las delegaciones de hacienda, que es donde debe abonarse el tributo

¿En qué casos no se paga el itp en los arrendamientos?

Este impuesto no se paga cuando el inquilino es una empresa o un profesional, es decir cuando se trata del alquiler de un local de negocios o de una vivienda usada como oficina o despacho, según recalca falcón. En el caso de que se trate de un alquiler con distinto uso al de vivienda, se aplica el iva, que es incompatible con el itp y que lo paga el propietario pero lo repercute sobre el inquilino

Que gastos supone alquilar una vivienda

Conoce los gastos que supone alquilar una vivienda

Alquilar implica un menor esfuerzo   económico previo que la compra de vivienda, pero también requiere contar con una cierta cantidad de ahorros para cubrir los gastos iniciales, que pueden suponer varios miles de euros. En esta nueva entrega de nuestra guía sobre el alquiler te contamos cuál es el  desembolso que un nuevo inquilino tiene que asumir tras la firma del contrato de arrendamiento, que incluye desde el pago de la fianza y la primera mensualidad hasta la mudanza, pasando por el pago de impuestos

Vivir de alquiler aporta mayor flexibilidad que la compra y además requiere menor esfuerzo inicial, pero sí cierto sacrificio. Los gastos que habrá que afrontar por alquilar un piso dependerán de cada caso concreto en función de si el propietario nos exige aval, garantías extras o el pago de algún seguro. Los más habituales son los siguientes:

La primera mensualidad: el pago inicial que habrá que afrontar tras la firma del contrato es el pago de la primera mensualidad, siendo el primer gasto que tener previsto
La fianza: su objetivo es cubrir los desperfectos que la vivienda pueda sufrir a consecuencia del inquilino o posibles impagos. Es obligatoria por ley y equivale a otro mes de renta. El propietario deberá depositarla en el organismo que su comunidad autónoma indique para tal fin. Aunque al final del contrato se recuperará este dinero, supondrá tener que adelantarlo en el momento de entrar a vivir en la casa
Garantías adicionales:la ley de arrendamientos urbanos permite que casero e inquilino pacten el pago de cualquier otro tipo de garantía del cumplimiento de las obligaciones por parte del arrendatario. Algunos propietarios exigen, por ello, el pago de una o varias mensualidades a cuenta de esta garantía adicional
El aval:hay propietarios que exigen la constitución de un aval bancario por parte del inquilino para prevenir el impago de la renta. En muchas ocasiones, cuando la entidad financiera considera que la solvencia del inquilino es insuficiente para “prestarle” el dinero que supone el aval, pide que éste deposite la cantidad avalada –que puede ser el importe de seis meses o un año de renta- en una cuenta o depósito de la entidad financiera. Si bien este dinero se recuperará también con el tiempo, puede suponer tener que disponer de una importante suma en el momento de la firma
Los honorarios de la agenciaen caso de que un profesional te haya ayudado a encontrar tu piso. Este importe será variable pero generalmente suele estar en torno a una mensualidad más, que podrá ser abonado por inquilino o propietario
El alta de los suministros: cuando lavivienda es nuevay nunca ha tenido dados de alta suministros como agua, electricidad o gas, habrá que pactar en el contrato quién paga el alta de estos servicios. De hacerlo el inquilino, tendrá que saber que el coste puede superar los 500 euros
Impuesto (itp): se trata de un impuesto casi desconocido para la mayoría de los inquilinos, pero que según la leyes necesario abonar tras la firma del contrato de alquiler
Seguros adicionales:algunos propietarios que temen sufrir un impago o desperfectos en su vivienda deciden contratar algún tipo de seguro que cubra estos riesgos. En algunas ocasiones exigen, además, que sea el inquilino el que abone la prima del seguro como alternativa o complemento al aval u otras garantías
La mudanza:bien se realice a través de una empresa profesional o bien la realices por tu cuenta, una mudanza siempre implica un gasto. En una provincia comoMadrid o Barcelona, el coste medio de una mudanza realizada con un profesional para un piso con un contenido medio puede rondar los 1.000 euros    
Antonio carroza, consejero delegado de alquiler seguro, empresa especializada en protección a propietarios, indica que los ahorros que un potencial inquilino necesita para entrar en una de las viviendas que su empresa gestiona ascienden a cuatro mensualidades: una correspondiente para pagar el mes en curso, otra correspondiente a la fianza que el propietario tendrá que depositar en el organismo legal (por ejemplo el ivima, en Madrid), una mensualidad de depósito extra y una más correspondiente a los honorarios de la agencia. No obstante, recuerda que de estos conceptos, dos de ellos, la fianza y el depósito, se recuperan al final de la vida del alquiler. Carroza explica que alquiler seguro no exige al inquilino la constitución de un aval, lo que reduce sensiblemente los ahorros que necesita el nuevo inquilino para acceder a la vivienda

Por ejemplo, para alquilar un piso cuya renta es de 1.000 euros a un particular que exige aval bancario de seis meses, podríamos tener que hacer un desembolso inicial de 8.000 euros (1.000 euros de la primera mensualidad + 1.000 euros de fianza + 6.000 euros de aval), al que habría que sumar la mudanza. Así, es importante negociar bien los términos del contrato antes de firmarlo para dejar claro si se exigirán avales o garantías adicionales a la fianza, que pueden encarecer mucho el desembolso inicial del nuevo inquilino



Introduce el tema sobre el que te interesa obtener información: 

Arras, herencias, precio, contrato, alquiler, venta, hipoteca...