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Vender con 65 años

Las bonificaciones fiscales para los mayores de 65 años que vendan su casa (u otro inmueble)

Gtres
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Los mayores de 65 años que venden una vivienda tienen algunos beneficios fiscales a la hora de hacer su declaración de la renta. En la campaña actual (que terminará el 2 de julio) podrán acogerse a las bonificaciones aquellos que traspasaron una propiedad durante 2017, ejercicio por el que ahora estamos rindiendo cuentas con Hacienda.

Dependiendo del tipo de inmueble que haya sido objeto de la compraventa y del porcentaje de propiedad que tuviera el propietario, las deducciones en el IRPF son más o menos cuantiosas. Acudimos al Sindicato de Técnicos de Hacienda (Gestha) y a la gestora Abante Asesores para conocer las claves de las bonificaciones fiscales específicas que existen para este colectivo:

Si es vivienda habitual la exención es del 100%. Antonio Paredes, experto tributario de los Técnicos de Hacienda (Gestha), explica que, si el inmueble vendido era la vivienda habitual del mayor de 65 años, “no debe integrarse en la base imponible la ganancia derivada de la transmisión de la vivienda habitual, tanto si ésta se transmite a cambio de un capital como si lo es a cambio de una renta, temporal o vitalicia”.

Dicho de otro modo: el mayor de 65 años puede ahorrarse los impuestos que se deben pagar por la ganancia patrimonial que se consigue con la venta de una propiedad. Hacienda establece una horquilla de entre el 19% y el 23% de las rentas obtenidas: a los primeros 6.000 euros se les aplica una tributación del 19%, porcentaje que escala al 21% para la renta de entre 6.000,01 y 50.000 euros, mientras que a partir de dicha cantidad el impuesto que se aplica es del 23%.

¿Y qué sucede si una casa es de titularidad compartida y uno de los cónyuges tiene menos de 65 años? La respuesta es que solo será aplicable la exención “al propietario mayor de 65 años en la fecha de la venta y respecto a la parte de vivienda que le perteneciera”, puntualiza Paredes, que añade que este mismo caso es aplicable en los casos en los que hay más propietarios (tres, cuatro...). Para poder beneficiarse de la bonificación, es necesario ser mayor de 65 años en el momento de la operación, que se trate de la vivienda habitual y que la exención se aplique sobre la parte que le pertenezca.

¿Y qué ocurre si lo que se transmite es el usufructo? En este caso, la bonificación no podría aplicarse si se conserva la nuda propiedad de la vivienda.

“El usufructo es un derecho real de goce o disfrute, que permite al usufructuario disfrutar los bienes ajenos, reservándose el nudo propietario la propiedad de la vivienda.

Por tanto, si se transmite el usufructo y el contribuyente conserva la nuda propiedad de la vivienda, se ha producido la transmisión de un derecho real pero no la transmisión de su vivienda habitual, por lo que dicha venta no estará exenta”, aclaran desde el Sindicato de Técnicos de Hacienda.

Al margen de esta norma general, los territorios forales también disponen de exenciones similares en casos de transmisión de la vivienda habitual por parte de los ciudadanos más mayores. Álava, Guipúzcoa y Vizcaya también establecen los 65 años como edad mínima para poder aplicarse la bonificación, mientras que en Navarra el mínimo es 70 años.

Si no es vivienda habitual la clave es la renta vitalicia

La exención cambia de términos si la casa que se ha vendido no es la habitual. Es decir, si es una segunda residencia, un piso que se ha destinado al alquiler o una casa que se heredó en su día y que está vacía.

Si estamos ante uno de estos casos, o ante la venta de otro inmueble (un trastero, una plaza de garaje, un local, una nave logística...) la bonificación fiscal del 100% solo se aplicará si el mayor de 65 años reinvierte la ganancia obtenida en una renta vitalicia.

Como detalla Paula Satrústegui, directora de asesoramiento patrimonial de Abante, “una renta vitalicia se contrata con una aseguradora o un banco y consiste en que, tras invertir una cantidad concreta, la entidad te paga una renta que suele ser mensual hasta que el contratante fallece”.

¿Y cómo tiene que ser la inversión en este tipo de productos? La respuesta es que es necesario cumplir unos requisitos temporales y cuantitativos. La cantidad máxima cuya reinversión en la constitución de rentas vitalicias dará derecho a aplicar la exención será de 240.000 euros. Cuando el importe reinvertido sea inferior al total de lo percibido en la transmisión, únicamente se excluirá de tributación la parte proporcional de la ganancia patrimonial obtenida que corresponda a la cantidad reinvertida. Asimismo, la renta vitalicia deberá constituirse en el plazo de seis meses desde la fecha de transmisión del elemento patrimonial”, aclara Paredes.

Por otra parte, continúa el experto tributario, “el contrato de renta vitalicia deberá suscribirse entre el contribuyente y una aseguradora/banco, deberá tener una periodicidad inferior o igual al año, y comenzar a percibirse en el plazo de un año desde su constitución. Además, el importe anual de las rentas no podrá decrecer en más de un 5% respecto del año anterior. Por último, el contribuyente deberá comunicar a la entidad que la renta vitalicia que se contrata constituye la reinversión del importe obtenido por una transmisión patrimonial, a efectos de la aplicación de la exención señalada”.

Consejos al contratar una renta vitalicia

Desde Abante Asesores recuerdan que las rentas vitalicias están sujetas a un subyacente que garantiza los ingresos (suele tratarse ser un bono; por ejemplo, un bono del Tesoro Público), y que sus mejores o peores resultados dependerán de diferentes factores. Entre ellos, de que el subyacente sea de mayor o menor riesgo (un bono griego ofrece mayor rentabilidad que uno español porque el Estado heleno es considerado menos solvente), de la esperanza de vida de quien contrata la renta vitalicia o de que el contratante decida que, si fallece, las rentas pasarán a cobrarlas su cónyuge o herederos. Actualmente, la media del mercado está entre un 0,8% y poco más del 1%, ya que los tipos de interés están en mínimos históricos.

Por otro lado, es necesario tener en cuenta que el dinero que se consigue a través de la renta vitalicia también debe tributar en el IRPF, al ser considerado rendimiento de capital mobiliario.

¿Y cómo se calcula? Como es muy difícil saber cuánto dinero se gana con una renta vitalicia (no es como una acción, de la que se puede conocer fácilmente el precio de compra y de venta), la Agencia Tributaria establece una tabla de porcentajes a aplicar, que dependen de la edad del rentista:

  • 40% cuando el perceptor tenga menos de 40 años.
  • 35% cuando el perceptor tenga entre 40 y 49 años.
  • 28% cuando el perceptor tenga entre 50 y 59 años.
  • 24% cuando el perceptor tenga entre 60 y 65 años.
  • 20% cuando el perceptor tenga entre 66 y 69 años.
  • 8% cuando el perceptor tenga más de 70 años.

“Estos porcentajes serán los correspondientes a la edad del rentista en el momento de la constitución de la renta y permanecerán constantes durante toda la vigencia de la misma”, explica el fisco.

¿Y qué significan? Dichos porcentajes determinan qué parte del dinero recibido vía renta vitalicia es ganancia, a la que posteriormente se aplicará el impuesto de entre el 19% y el 23% que veíamos unas líneas más arriba.

Desde Abante ponen este ejemplo práctico. Supongamos que tengo una renta vitalicia que me da 6.000 euros al año y en el momento de la constitución tenía 65 años. En este caso el rendimiento del Capital Mobiliario sería de 1.442 euros (6.000 euros * 24% que marca la edad), y a esa cantidad debo aplicarle una retención del 19% (puesto que la renta es inferior a 6.000 euros). Por tanto, el impacto fiscal sería de 273,6 euros.

Con todo, el consejo de los expertos antes de contratar una renta vitalicia solo con el fin de beneficiarse de la exención y pagar menos impuestos es hacer números para saber si realmente compensa o no. “Hay que tener en cuenta que intervienen muchos factores y que estas rentas están pensadas para personas que están preocupadas por su longevidad”, concluyen desde la gestora.

Autor: @Ana P. Alarcos

fuente Idealista.

Mobilidad Urbana futuro

Así será la movilidad urbana del futuro (y no pasa por el coche eléctrico)


Calles multifuncionales, más transporte público y bicicleta como medio de transporte… Son algunos de los elementos que conformarán la movilidad urbana del futuro, según algunos de los expertos que se reunieron en el ciclo ‘El derecho a otras formas de transitar por la ciudad’, organizado por La Casa Encendida en Madrid. Y el vehículo eléctrico solo es mencionado como parche de transición.

“La ciudad está sufriendo un cambio”, resume Marta Román, geógrafa y miembro de la consultora Gea21, antes de plantear las dos opciones que se abren paso: “Podemos promover las tendencias o frenar y cambiar el rumbo”. Para Román, “el reto está en cambiar el rumbo de la movilidad y priorizar los modos activos frente al automóvil”.

El arquitecto urbanista y socio fundador de Paisaje Transversal Jorge Arévalo es tajante: “El actual modelo de movilidad no es sostenible”. Arévalo se pregunta si la sociedad está preparada para dar “importantes pasos” a la hora de cambiar el modelo y, también, “cómo incorporamos a las personas a través de la participación”.

El también arquitecto urbanista y profesor en la Escuela de Arquitectura de la Universidad Politécnica de Madrid, Carlos Verdaguer, cuantifica en tres las tendencias a reflexionar sobre la movilidad. Por un lado, la “multimodalidad”, es decir, que la alternativa no vendrá de un solo medio, sino de “una sabia conjunción de modos bien combinados”, y pone como ejemplo “el concepto de movilidad como servicio”. La segunda tendencia sería la “intermovilidad”: el paso de uno a otro medio. Y, por último, la reducción de la velocidad.

La movilidad ideal en el siglo XXI

Para Verdaguer, la movilidad ideal del presente siglo va “unida indefectiblemente a la proximidad”: el acercamiento de trabajo y vivienda, como ejemplo de lo que se debería hacer también en el resto de usos. Asimismo, apunta a “la recuperación del espacio público como algo complejo”, es decir, desprenderse de la monofuncionalidad actual que se dedica en gran medida a la circulación y al aparcamiento de vehículos en la superficie.

Por su parte, Arévalo basa su teoría en el concepto de “calles completas”. Estas, “cuanto más diversas, cuantas más posibilidades recogen de que todas las personas puedan desplazarse por ellas –independientemente del modo en que quieran realizarlo–, cuanta más diversidad de actividad y usos, son más completas”, define.

En su condición de docente, Román sostiene que la movilidad ideal del siglo XXI “sería que cada niño de seis u ocho años pudiera ir caminando a ver a un amigo o al colegio”. El matiz educativo es subrayado también por Arévalo: “Es importante generar espacios de aprendizaje colectivo”. En esta línea de “aprendizaje mutuo”, habla en primera persona del plural a la hora de ofrecer a la ciudadanía que los técnicos especialistas en urbanismo “muestren los beneficios y otros ejemplos y realidades existentes”, a la par que solicita a la sociedad que “nos cuenten de qué manera utilizan la ciudad para poder facilitarles esos desplazamientos de una manera que no tengan que recurrir al vehículo privado”.

La recién iniciada renovación de la Gran Vía madrileña suscita reflexiones en los expertos. A Román le parece “interesante”, pero considera fundamental que “se haga no solo en el corazón de la ciudad sino también en la periferia”. Para Verdaguer es “una obra imprescindible que pondrá a Madrid a la altura de otras ciudades europeas”. Mientras que, en opinión de Arévalo, lo significativo es que “cada vez más vamos a ver cómo los coches tienen que ir cediendo espacio”.

El coche eléctrico: ¿solución o parche?

“Hay una cierta ilusión y fantasía al respecto” del coche con motor eléctrico, sostiene el profesor Verdaguer: “Si se planifican bien las cosas, puede ser una magnífica tecnología de transición, pero no es el futuro a largo plazo de la ciudad”. El modelo actual de movilidad “no tiene ningún futuro”, en opinión de Verdaguer, dado que será “aún más ineficiente” de lo que lo es ahora en base a los escenarios de “escasez energética y crecimiento demográfico”. Y aventura una fecha: “en 2050 el coche con energía fósil habrá desaparecido”.

De la misma opinión es Jorge Arévalo, para quien el motor eléctrico “puede ser parte de la movilidad del futuro, pero no viene a resolver el problema del coche”, que “genera gran consumo de suelo y espacio”. Arévalo habla de estudios que calculan que para transportar 50.000 personas por hora se necesita un ancho de calle de 175 metros, si lo hiciéramos en coches, de 30 metros en autobuses… ¡y de 9 metros mediante tranvías! Así, advierte de la “paradoja” que, en su opinión, supone que, al mejorar la eficiencia de los vehículos privados mediante los motores eléctricos, estos “sean más utilizados”, lo que supondría un problema porque “el modelo debe virar hacia integrar espacio para otros medios” como el transporte público, los peatones o los ciclistas.

El mismo problema ve la geógrafa Marta Román, quien “espera” que las próximas décadas “no pasen por el motor eléctrico”, ya que seguiría “imperando” el coche, que “ocupa mucho espacio, genera peligro en las calles y expulsa a una población vulnerable”. Román considera que el cambio a afrontar debe ser “rotundo”.

Autor: Cuántico Visual, Idealista

Trabajo=Comisión Agente Inmobiliario

Cuál es la utilidad de un agente inmobiliario... y todo lo que desconoce el cliente


¿Alguna vez te has preguntado qué hace un agente inmobiliario a tus espaldas? Si no sabes de dónde sale la comisión de cada venta, desde idealista resumen esta lista, lo que hacen los agentes cuando no estás mirando.

  ¿Qué hacen los agentes inmobiliarios cuando no están con clientes?

1. Se pasan el día al teléfono

Atienden constantemente las llamadas de tu anuncio y saben proporcionar a cada posible comprador la información que necesita. Pongamos que cada anuncio tiene unas 20 llamadas y esas llamadas se traducen en 10 visitas a la vivienda. Esto supone tener siempre disponibilidad y bastantes horas de trabajo a la espalda.

También gastan horas en mantener el contacto con otros agentes inmobiliarios para difundir la propiedad que tienes en venta o buscar una casa que encaje con todos los requisitos que pides.

2. Buscan propiedades constantemente

Pasan un par de horas al día en busca de propiedades potenciales. Además, las propiedades fluyen rápido en el mundo inmobiliario, así que los agentes tienen que revisar constantemente las listas de propiedades compartidas como la MLS para no perderse nada. A veces el proceso de encontrar propiedades que encajen con los intereses del cliente puede hacerse muy largo en el tiempo si los requisitos se salen tan solo un poco de lo común.

3. Analizan el mercado

Es algo imprescindible para poder definir bien el verdadero valor de tu casa en venta o saber si tu futura compra es una buena opción. También es esencial a la hora de hacer ofertas y contraofertas que se ajusten al interés del cliente.

Si el agente pertenece a una gran oficina con muchas ventas propias puede hacer valoraciones mucho más precisas que al hacerlas en base a datos de anuncios (no hay que olvidar que en los precios de los anuncios de viviendas sin vender cabe todo, desde precios desorbitados a datos engañosos).

Explicar a un cliente cómo realizar contraofertas correctamente también lleva su tiempo.

4. Inspeccionan las propiedades

No hay nada como ver personalmente una casa en todo su esplendor (o no), que es el motivo por el que los agentes pasan parte de su tiempo revisando las propiedades.

La inspección no se limita a lo físico: el agente revisa en los registros que la propiedad esté totalmente “limpia” para evitar que los clientes resulten víctimas de fraude, propiedades en malas condiciones o deudas ocultas.

5. Gastan su propio dinero en marketing

Además de no recibir salario hasta que el trato haya terminado, los agentes que vendan tu propiedad también gastan su propio dinero (y tiempo) en marketing: fotografías de la propiedad, vídeos promocionales, revistas, publicidad convencional, publicidad online, carteles, flyers, impresiones de calidad… También invierten dinero en home staging para que la vivienda tenga mejor imagen y resulte más fácil de vender.

6. Realizan cursos formativos

Deben tener conocimientos de áreas como fiscalidad, jurídico, marketing, mejora de imagen de la propiedades, fotografía y vídeo, negociación y técnicas de venta, para lo que es necesario realizar constantemente cursos formativos. También acuden a convenciones y ferias inmobiliarias para aprender de otros profesionales y mejorar sus servicios.

7. Ayudan con la financiación

Además de ayudar a los compradores a obtener las mejores hipotecas posibles u obtener esa hipoteca que pensaban que no podían conseguir, están listos para resolver cualquier duda sobre financiación. Saben mejor que nadie cuánto cuesta arreglar ese “pequeño desperfecto” que menciona el anuncio en el que estás interesado o pueden decirte cuánto va a costarte realmente la reforma que quieres hacer.

8. Verifican todo el proceso

Uno de los principales beneficios de contactar con una agente inmobiliario es la seguridad jurídica que proporcionan. Son conocedores de todo el proceso de compra venta y tienen obligación de verificar que se cumpla legalmente (tanto por tus intereses como por los suyos). No todas las ventas se realizan con facilidad y a veces surgen dificultades. Un agente actuará de escudo. Arreglan asuntos de los que muchas veces compradores o vendedores no son conscientes.

9. Mantienen la calma

Un buen agente no solo se encarga de ayudarte a comprar o vender tu casa, también tratan de que el proceso sea para ti lo menos estresante posible. Puede que no lleve mucho tiempo aportar soluciones a problemas de los clientes relacionados con lo emocional (a veces sí), pero desgasta mentalmente.

…y todo esto es gratis, al menos hasta que tengan resultados.


Fuente: Idealista

Precios alquiler Madrid

Precios del alquiler hasta marzo: Madrid alcanza máximos mientras Barcelona cae

 

Las dos grandes ciudades españolas viven un comienzo de año distinto en la evolución de los precios del alquiler frente al mismo periodo del 2017. Mientras el arrendamiento medio de Madrid roza sus máximos históricos, Barcelona cae por segundo trimestre consecutivo, según los datos del Índice de Precios de alquiler de idealista.

La evolución de los precios del alquiler durante el primer trimestre de 2018 trae lecturas diferente en las dos grandes capitales en función de si nos fijamos en sus datos de finales de año o en las cifras del mismo periodo de 2017. Mientras frente a diciembre, Madrid y Barcelona ralentizan su crecimiento y dejan el liderazgo para otras capitales de provincia, la evolución interanual deja un mapa bien diferente.

Madrid sigue al alza

La ciudad de Madrid en 2018 mantiene la tendencia del año pasado y vuelve a tocar precios máximos por tercer trimestre consecutivo con los 15,9 euros/m2 de media, superando las cifras del año pasado y lo que se veía en la burbuja. El precio entre enero y marzo aumentó un 7,8% frente al mismo periodo de 2017.

Los alquileres más altos se siguen produciendo en Centro (19,3 euros/m2), Salamanca (18,7 euros/m2) y Chamberí (17,6 euros/m2), marcando además sus precios máximos de la serie histórica. Mientras los alquileres más baratos se mantienen en la periferia con Villa de Vallecas (10,4 euros/m2), Villaverde (10,2 euros/m2 y Vicálvaro (10,1 euros/m2). Los tres han vuelto a superar los 10 euros en los últimos seis meses, una cifra que no se veía desde el boom inmobiliario.

Los mayores incrementos interanuales del primer trimestre se han dado en distritos fuera de la almendra de la M-30 de Madrid. Usera (15,3% con 11,3 euros/m2 de media) Puente de Vallecas (13,8% con 11,6 euros/m2), Hortaleza (11,6%) y Barajas (10%) han superados los dos dígitos de subidas por delante de los más caros: Salamanca (7,7%), Chamberí (5,5%) o Centro (3,8%). Solo Moncloa registró un precio medio del alquiler más bajo en el arranque de año, con una caída del 3,8% interanual, ya que fue en marzo de 2017 cuando alcanzó su pico de 15,1 euros/m2.

Hasta ocho distritos madrileños han registrado sus precios más altos de las rentas del alquiler en el comienzo de este año. A los tres ya mencionados antes se unen Arganzuela (14,9 euros/m2), Barajas (12,7 euros/m2), Chamartín (16,3 euros/m2), Fuencarral (12 euros/m2), Hortaleza (13,3 euros/m2).

11 de los 21 distritos de la capital ha registrado precios medios más altos en los últimos 15 meses que los que marcaron en plena burbuja. A los ya mencionados antes se unen los de Retiro (15,9 euros/m2) y Tetuán (15,3 euros/m2) registrados al cierre del año pasado.

Carabanchel (11,7 euros/m2), Ciudad Lineal (13 euros/m2), Latina (11,2 euros/m2), Moratalaz (11 euros/m2) y San Blas (11,6 euros/m2) aumentaron los alquileres interanuales, pero siguen por debajo de los máximos alcanzados entre 2007 y 2008.

Barcelona ya comienza a bajar

La Ciudad Condal, por su parte, vive un momento donde los precios han tocado techo y comienzan a ajustarse. Con un precio medio de 17,6 euros/m2 en marzo, supone una caída del 2,7% frente al mismo periodo del año pasado cuando cerró en 18,1 euros/m2.

Pese a esta caída, Barcelona sigue siendo la ciudad más cara de España con esos 17,6 euros/m2, seguida de los de Madrid (15,9 euros/m2) y San Sebastián (14,6 euros/m2).

Ciutat Vella sigue marcando el precio más alto de los distritos barceloneses con 19,2 euros/m2, seguido de Eixample y Sant Martí (ambos con 18,5 euros/m2). Mientras Horta Guinardó (13,5 euros/m2), Sant Andreu (12,6 eurso/m2) y Nou Barris (12,4 euros/m2) tuvieron los precios más bajos en marzo.

Hasta siete distritos bajaron sus precios frente al primer trimestre de 2017. Ciutat Vella (-6,6%), Grácia (-5,2%), Sant Andreu (-4,4%), Sant Martí (-3,9%), Eixample (-2,4%), Les Corts (-1,6%), Sarrià-Sant Gervasi (-0,1%) cayeron frente a las subidas de Nou Barris (4,3%), Horta Guinardó (6,7%) y Sants-Montjuïc (7,1%).

Fuente: Idealista

Autor: @David Marrero

Inquilinos Renta 2017

Renta 2017: así puede el inquilino deducirse el alquiler de su vivienda en cada Comunidad Autónoma

Gtres
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La mayoría de las comunidades autónomas cuenta con deducciones fiscales para el alquiler de una vivienda, principalmente para los inquilinos, pero también hay alguna que mantiene ventajas fiscales para los caseros. Solo hay dos autonomías que no desgravan el alquiler: La Rioja y Murcia. No obstante, la mayoría premia a los jóvenes, a discapacitados o a mayores con una determinada renta. 

Estas deducciones autonómicas se suman a las estatales. El casero puede deducirse hasta el 60% de los rendimientos ligados al alquiler, independientemente de la edad de los arrendatarios. En esta noticia te explicamos en qué casos puede el casero disfrutar de la reducción por alquiler y cómo no perderla.  

En el caso de los inquilinos, sólo pueden disfrutar de la deducción aquellos que firmaron el contrato de arrendamiento antes del 1 de enero de 2015. La desgravación es del 10,05% de las cantidades pagadas, siempre que la base imponible del contribuyente sea inferior a 24.020 euros.

La deducción del alquiler de vivienda por Comunidad Autónoma

  1. Andalucía
  2. Aragón
  3. Asturias
  4. Islas Baleares
  5. Canarias
  6. Cantabria
  7. Castilla-La Mancha
  8. Castilla y León
  9. Cataluña
  10. Extremadura
  11. Galicia
  12. Madrid
  13. Murcia
  14. La Rioja
  15. C.Valenciana
  16. Navarra
  17. País Vasco

1. Andalucía

Esta comunidad permite la deducción del 15% de las cantidades satisfechas durante 2017 por el alquiler de la vivienda habitual, con un máximo de 500 euros anuales. Pero esta deducción sólo está al alcance de los contribuyentes menores de 35 años que no perciban más de 19.000 euros entre la base imponible y base del ahorro casillas 415 y 435 de las páginas 13 y 14 de la declaración, una cantidad que se eleva a 24.000 euros en caso de tributación conjunta. Los contribuyentes, además, deben acreditar la constitución del depósito de la fianza en la comunidad, así como identificar a su arrendador haciendo constar su NIF en la casilla 1021. En el caso de que exista un segundo arrendador, también hay que rellenar la casilla 1024.

2. Aragón

La desgravación en esta autonomía está vinculada a casos concretos. Por un lado, hay una deducción por alquiler de vivienda habitual vinculada a determinadas operaciones de dación en pago. La deducción máxima es del 10% de las cantidades satisfechas durante 2017, con una base máxima de 4.800 euros anuales. Pero esta ventaja sólo será aplicable en el caso de la adjudicación de la vivienda habitual en pago de la totalidad de la deuda pendiente de la hipoteca y siempre que se formalice entre las partes un contrato de arrendamiento con opción de compra de la vivienda.

Los contribuyentes que pueden beneficiarse de esta ayuda son aquellos cuya base imponible general y la del ahorro (casillas 415 y 435 de las páginas 13 y 14 de la declaración que se presenta en 2018) no superen los 15.000 euros. Esta cantidad se eleva a 25.000 euros en caso de tributación conjunta. Además, se debe haber formalizado el depósito de la fianza y dejar constancia del NIF del arrendador en la casilla 1021 y en la 1024 si existe un segundo arrendador.

Por otro lado, hay una deducción por arrendamiento de vivienda social para el casero, que se suma a la desgravación estatal del 60%. En concreto, la cuantía es del 30% de la parte de cuota íntegra autonómica del IRPF que corresponda a los rendimientos del capital inmobiliario. Para acceder a esta deducción el contribuyente debe haber puesto una o más viviendas a disposición del Gobierno de Aragón.

3. Asturias

La deducción que practica esta autonomía es la del 10% de las cantidades satisfechas en 2017, con un máximo de 455 euros, tanto en tributación individual como en conjunta. Si la vivienda habitual está en un medio rural (suelo no urbanizable y viviendas situadas en concejos de población inferior a 3.000 habitantes con independencia de la clasificación del suelo), entonces la deducción asciende al 15%, con el límite de 606 euros.

Para optar a esta ventaja fiscal el contribuyente debe cumplir unos requisitos: que la suma de la base imponible y del ahorro del contribuyente (casillas 415 y 435 de las páginas 13 y 14 de la declaración) no supere los 25.009 euros en la tributación individual o 35.240 euros en la tributación conjunta. Las cantidades pagadas por el alquiler de la vivienda deben representar más del 10% de su base imponible. El NIF de su arrendador debe aparecer en la casilla 1021.

4. Islas Baleares

En el archipiélago balear está disponible la deducción del 15% por arrendamiento de la vivienda habitual en favor de determinados colectivos, con un máximo de 400 euros. El contribuyente debe reunir alguna de las siguientes condiciones: ser menor de 36 años o tener un grado de discapacidad física o sensorial igual o superior al 65% o con un grado de discapacidad psíquica igual o inferior al 33%. Otra circunstancia es que se trate del padre que conviva con el hijo sometido a la patria potestad y que integren una familia numerosa.

Otros requisitos que debe reunir el arrendatario es que la duración del contrato de alquiler sea igual o superior a un año; que se haya depositado la fianza en el organismo correspondiente; que el contribuyente no esté disfrutando de otra deducción por alquiler y que no disponga de una vivienda en propiedad a menos de 70 km del municipio en el que está como inquilino.

Además, el contribuyente no puede ganar más de 20.000 euros anuales o (34.000 euros si es una declaración conjunta) o superar los 26.000 euros en el caso de familias numerosas (40.000 euros es el límite de la declaración conjunta). Para comprobarlo, el contribuyente debe revisar los importes de la base imponible general y del ahorro situados en las casillas 415 y 435 de las páginas 13 y 14 de la declaración que se presenta en 2018.

Esta comunidad también permite otra deducción, pero en este caso al arrendador. Éste puede deducirse el 75% de los gastos satisfechos en 2017 en concepto de primas de seguro de crédito que cubran total o parcialmente el impago de las rentas a las que el contribuyente tenga derecho por razón del alquiler de uno o varios inmuebles a un tercero destinado a vivienda. el importe máximo de esta deducción será de 400 euros anuales.

Para que el casero pueda deducirse el alquiler debe mantener un contrato de arrendamiento igual o superior a un año, debe haber depositado la fianza en el organismo correspondiente y debe declarar en el IRPF el rendimiento derivado de las rentas del arrendamiento de la vivienda como rendimientos del capital inmobiliario.

Otra deducción que ha puesto en marcha el Gobierno balear es la del 15% del alquiler pagado durante 2017 por razón del traslado temporal de su isla de residencia a otra isla del archipiélago balear en el ámbito de una misma relación laboral por cuenta ajena y por un periodo de tres años máximo. El importe máximo es de 400 euros anuales y el contribuyente debe reunir los siguientes requisitos: que sea su vivienda, que se haya depositado la fianza y que no gane más de 30.000 euros anuales en tributación individual o 48.000 euros en tributación conjunta. Además, debe identificar al arrendador en la autoliquidación del impuesto.

5. Canarias

La región canaria también tiene una deducción concreta para el alquiler. En concreto, permite una bonificación del 15% del dinero pagado durante el ejercicio fiscal 2017 hasta un máximo de 500 euros anuales. En su caso, las características a cumplir son no tener una base imposible superior a 20.000 euros anuales (30.000 euros si se trata de una tributación conjunta), que se encuentran en la casilla 415 y 435 de las páginas 13 y 14 de la declaración, y que las cantidades satisfechas excedan el 10% de la base imponible general del contribuyente. Además, deberá incluir el NIF del arrendador en la casilla 1021, y el de un segundo arrendador, si lo hubiere, en la 1024.

6. Cantabria

La deducción que hay disponible para arrendatarios jóvenes, mayores y con discapacidad es la del 10% del dinero pagado durante 2017 hasta un máximo de 300 euros anuales (o 600 euros en caso de tributación conjunta). Podrán deducirse los contribuyentes menores de 35 años, 65 o más, o que tengan una discapacidad física, psíquica o sensorial con un grado de discapacidad igual o superior al 65%. Que no ganen más de 22.000 euros (31.000 en tributación conjunta) y que las cantidades satisfechas excedan del 10% de la renta del contribuyente. Además, deberá incluir el NIF del arrendador en la casilla 1021, y el de un segundo arrendador, si lo hubiere, en la 1024.

7. Castilla-La Mancha

Esta comunidad permite una deducción a inquilinos de menos de 36 años. La deducción es del 15% de lo pagado por el alquiler en 2017 y con un máximo de 450 euros anuales. Pero la deducción puede llegar al 20%, con un máximo de 612 euros anuales en los siguientes supuestos:

Cuando el contribuyente tenga su domicilio social en un municipio con menos de 2.500 habitantes o en uno que exceda dicha cifra, pero tenga menos de 10.000 habitantes o y se encuentre a, al menos, 30 km de un municipio con más de 50.000 habitantes.

La base imponible para esta deducción no debe exceder los 12.500 euros o 25.000 euros si la tributación es conjunta. Además, es necesario identificar al arrendador de la vivienda (su NIF en la casilla 1021 o 1024 si hay segundo arrendador) y presentar la autoliquidación por el ITP y AJD.

8. Castilla y León

Este Gobierno premia a los propietarios que rehabiliten su vivienda para destinarla al alquiler en núcleos rurales. La deducción es del 15% de la inversión destinada a la rehabilitación, entendiéndose por rehabilitación cuando más del 50% del coste total del proyecto se corresponda con obras de consolidación o tratamiento de elementos estructurales. Además, el coste total de las obras debe exceder del 25% del precio de compra del inmueble. La base máxima de la deducción es de 20.000 euros.

Además, la vivienda debe estar situada en una población que no exceda de 10.000 habitantes o 3.000 si dista menos de 30 kilómetros de la capital de la provincia. El valor de la vivienda, a efectos del impuesto que grave la adquisición, debe ser menor de 135.000 euros.

Para la aplicación de esta deducción es necesario que durante los 5 años siguientes a las obras se encuentre la vivienda alquilada, que el alquiler no supere los 300 euros mensuales y que la fianza legal se encuentre depositada.

Esta comunidad también cuenta con una deducción para arrendatarios jóvenes menores de 36 años. En concreto, la desgravación es del 15%, con un límite de 459 euros al año. Puede llegar al 20% de las cantidades satisfechas con el límite de 612 euros, cuando la vivienda esté en un municipio de 10,000 habitantes o menos de 3.000 si dista menos de 30 km de la capital de la provincia.

El contribuyente debe sumar una base imponible y del ahorro que no sea superior a los 18.900 euros en tributación individual (31.500 euros en la conjunta), que puede consultarse en las casillas 415 y 435 de las páginas 13 y 14 de la declaración que se presenta en 2018. Como viene siendo costumbre, también será necesario aportar el NIF del arrendador en la casilla 1021. SI hay un segundo arrendador, su NIF debe constar en la casilla 1024.

9. Cataluña

En esta autonomía hay disponible una deducción por alquiler de vivienda habitual del 10%, con un límite máximo de 300 euros anuales, siempre que se cumplan los siguientes requisitos: el inquilino debe tener menos de 32 años, cobrar menos de 20.000 euros anuales (o 30.000 euros en caso de tributación conjunta), debe haber estado en paro durante 183 días o más durante 2017, o tener un grado de discapacidad igual o superior al 65%, o ser viudo o viuda y tener 65 años o más. Además, el pago del alquiler debe suponer más del 10% del salario del contribuyente. Y es necesario aportar el NIF del arrendador en la casilla 1021 (si hay un segundo arrendador, su NIF se incluirá en la casilla 1024).

El límite máximo puede llegar a los 600 euros anuales, siempre que en la fecha de devengo del impuesto el contribuyente pertenezca además a una familia numerosa.

10. Extremadura

La deducción para inquilinos es del 5% de lo pagado por el alquiler de la vivienda habitual en 2017 con un límite de 300 euros anuales, siempre que gane menos de 19.000 euros anuales o 24.000 euros si la tributación es conjunta (casilla 415 y 435 de las páginas 13 y 14 de la declaración). La deducción asciende al 10%, hasta los 400 euros anuales en caso de que la casa esté en el medio rural (aquella que se encuentre en municipios o núcleos de población inferior a 3.000 habitantes). Para percibir esta ayuda el contribuyente debe cumplir algunos de los siguientes requisitos: tener menos de 36 años, formar parte de una familia numerosa, padecer una discapacidad física, psíquica o sensorial igual o superior al 65%.

Además, debe haberse pagado el ITP y el AJD y debe haberse constituido la fianza en el organismo correspondiente. Ni el contribuyente ni ningún familiar debe poseer una vivienda situada a menos de 75 km de la vivienda arrendada.

11. Galicia

La comunidad gallega dispone de una deducción concreta. Permite al contribuyente desgravarse un 10% de las cantidades satisfechas durante el ejercicio 2017 con un límite máximo de 300 euros por año y contrato. En el caso de que el arrendatario tenga al menos dos menores de edad a su cargo, el tope se amplía a 600 euros con una deducción del 20%. Si se trata de un discapacitado, las cuantías se duplican.

Para poder aplicarse esta desgravación, al menos uno de los inquilinos debe tener como mucho 35 años de edad. Además, el contrato de arrendamiento tiene que ser posterior al 1 de enero de 2003 y es necesario que se haya constituido el depósito de la fianza en el Instituto Gallego de la Vivienda y Suelo. Por otro lado, la suma de la base imponible general y del ahorro menos el mínimo personal y familiar no puede superar los 22.000 euros, ya sea en tributación individual como en conjunta (casillas 415 y 435 de las páginas 13 y 14 de la declaración que se presenta en 2018). Por último, es obligatorio hacer constar el NIF del arrendador en la casilla 1021. Si lo hubiere, el NIF del segundo arrendador debe incluirse en la casilla 1024.

12. Comunidad de Madrid

La deducción disponible del 20%, con un máximo de 840 euros, es para arrendatarios menores de 35 años que ganen menos de 25.620 euros al año o 36.200 en caso de tributación conjunta. También es necesario que las cantidades pagadas por el alquiler superen el 10% de los rendimientos del contribuyente. Para poder disfrutar de esta deducción el inquilino debe haber depositado la fianza en el organismo correspondiente y dejar constancia del NIF del arrendador en la casilla 1021 y si hay un segundo propietario, si NIF debe estar en la 1024.

13. Murcia

Esta autonomía no cuenta con ninguna deducción para el alquiler de la vivienda, ni para inquilino ni arrendador. Sus deducciones están más enfocadas a la compra de un inmueble por parte de los jóvenes, a la instalación de recursos energéticos renovables y a la instalación de dispositivos domésticos de ahorro de agua.

14. La Rioja

La región tampoco dispone de deducciones especiales ligadas al alquiler. Sus ventajas fiscales se centran en la compra de vivienda habitual por parte de jóvenes, la rehabilitación de inmuebles en medios rurales, la rehabilitación de viviendas habituales y las reformas que se realicen con el fin de adecuar una casa a una persona con discapacidad.

15. Comunidad Valenciana

Esta comunidad cuenta con diferentes deducciones ligadas al alquiler en función de las características del contribuyente. Hay una deducción general del 15% de las cantidades pagadas con un límite de 459 euros. Hay otra deducción del 20%, hasta los 612 euros anuales, para menores de 35 años o con discapacidad física o sensorial del 65% o psíquica del 33% o más. Y otra desgravación es la del 25% con un límite de 765 euros para menores de 35 años con discapacidad física o sensorial del 65% o con una discapacidad psíquica del 33% o más.

A esos requisitos se suman otros, como que el contrato de alquiler sea posterior a abril de 1998 y su duración sea de al menos un año, que se trate de la vivienda habitual, que se haya depositado la fianza en el órgano regional correspondiente, que ninguno de los arrendatarios sea propietario real o de uso de un inmueble a menos de 100 km de la casa arrendada o que el inquilino no se esté desgravando por inversión en vivienda habitual.

Además, la suma de la base liquidable general y del ahorro no puede superar los 25.000 euros en tributación individual, ni 40.000 euros en tributación conjunta (se debe consultar las casillas 473 y 480 de la página 15 de la declaración que se presenta en 2018) y es necesario incluir el NIF del arrendador en la casilla 1021. Si hay un segundo arrendador, su NIF debe constar en la casilla 1024.

Hay disponible otra desgravación diferente para contribuyentes que alquilen una vivienda como consecuencia de la realización de una actividad, por cuenta propia o ajena, en distinto municipio. La deducción es del 10% de las cantidades satisfechas con un límite de 204 euros anuales. Para gozar de esta ayuda la vivienda debe estar situada a más de 100 km de aquella en la que residía inmediatamente antes del alquiler, que se haya depositado la fianza en el organismo correspondiente, que el alquiler no lo pague la empresa y que la base liquidable general y del ahorro (suma de las casillas 473 y 480 de la página 15 de la declaración) no supere los 25.000 euros o 40.000 si la declaración es conjunta.

16. Navarra

La Hacienda de Navarra establece una deducción del 15% del dinero pagado durante el pasado ejercicio fiscal hasta un máximo de 1.200 euros anuales, y siempre y cuando concurran estos requisitos: que las rentas del contribuyente no superen los 30.000 euros (60.000 euros en el caso de tributación conjunta), que las cantidades satisfechas en concepto de alquiler supongan más del 10% de las rentas y que se justifique mediante la presentación del contrato de arrendamiento y de los recibos de pago correspondientes.

Los contribuyentes deben recordar que, al igual que sucede en País Vasco, no pueden optar a las deducciones estatales, ya que tienen todas las competencias fiscales.

17. País Vasco

La Hacienda vasca permite una deducción propia para el arrendamiento de viviendas, lo que compensa el hecho de que los contribuyentes no puedan disfrutar de las deducciones estatales ya que la autonomía tiene plenas competencias fiscales. Lo mismo sucede en Navarra.

A pesar de ello, quienes residan en territorio vasco optan a una desgravación del 20% de las cantidades satisfechas en el ejercicio fiscal 2017 con un límite de 1.600 euros anuales. Si el inquilino es menor de 30 años o pertenece a una familia numerosa, la deducción se amplía hasta el 25% y el límite pasa a ser 2.000 euros. En el caso de la declaración conjunta que se presenta en 2018, los límites son los mismos. En esta región, la deducción por alquiler es compatible con la deducción por adquisición de vivienda habitual.

En el caso de los propietarios, existe una bonificación del 20% sobre los rendimientos íntegros obtenidos por cada inmueble arrendado para los contratos suscritos al amparo de la Ley 29/1994. En el caso de los contratos anteriores al 9 de mayo de 1985, la bonificación alcanza el 50%.

Plan vivienda y precio alquiler

El Plan de Vivienda recibe las críticas del sector y de la oposición al Gobierno: podría disparar el precio del alquiler

 

La presentación del Plan Estatal de Vivienda 2018-2021 no ha dejado indiferente al sector de la vivienda ni a los partidos en la oposición al Gobierno. Las ayudas directas al alquiler ha sido uno de los puntos más criticados por los expertos, mientras la subvención para la compra a menores de 35 años se queda corta al ser para poblaciones de menos de 5.000 habitantes.

El nuevo Plan de Vivienda que presentó el ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, en el Consejo de Ministros del 9 de marzo aumenta las ayudas directas para el alquiler frente a la desgravación fiscal, y recupera también las ayudas directas a la compra de viviendas para los menores de 35 años, aunque con una puntualización: en aquellos municipios de menos de 5.000 habitantes.

Expertos del sector y políticos critican las medidas impulsadas por el Gobierno, sobre todo las ayudas directas al alquiler mientras no se fomente un aumento de la oferta de casas para el arrendamiento.

Las ayudas, que contemplan subvenciones del 40% de la renta mensual en alquileres de 600 euros, y en grandes ciudades de hasta 900 euros, con mayores contribuciones para los menores de 35 años y para mayores de 65 años (de hasta el 50%), siempre que no superen unos ingresos familiares equivalentes a tres veces el IPREM (22.558 euros/anuales en 14 pagas) no termina de convencer al sector como la medida más adecuada para favorecer el alquiler.

Para Fernando Encinar, jefe de estudios de idealista, "está bien que el Gobierno se preocupe por el mercado del alquiler, aunque el camino elegido no sea el más eficaz. Llama la atención que ahora el Partido Popular recupere medidas que se implantaron durante la etapa de Rodríguez Zapatero, y que tanto criticó entonces. Dar ayudas directas perjudica gravemente a aquellas personas que no pueden acogerse a esta ayuda ya que no contarán con la 'extra' del Gobierno y se enfrentarán a una subida de precios provocada, precisamente, por esa ayuda gubernamental. En definitiva, es echar gasolina al fuego y dar dinero a unos inquilinos frente a otros”.

Desde la oposición, Beatriz Corredor, secretaria de Ordenación Territorial y Políticas Públicas de Vivienda del PSOE, afirma que “el nuevo Plan de Vivienda, será una oportunidad perdida para actualizar las políticas de vivienda de nuestro país”.

Por su parte, Daniel Cuervo, secretario general de la Asociación de Promotores y Constructores de España (APCE) destaca que “la limitación del Iprem es una fuerte barrera de entrada, aunque aquí sí se recoge en parte la realidad de los precios del mercado de alquiler. El Plan no incentiva de ninguna manera a los propietarios de viviendas para que se destinen al alquiler por lo que la oferta seguirá limitada y los precios elevados”, afirma Cuervo.

En este sentido Corredor concreta que “dar ayudas al alquiler a jóvenes y mayores puede ser una buena idea, pero debe ir acompañada de otra serie de medidas encaminadas a incrementar el número de pisos que se pongan en alquiler, movilización la oferta”. De qué sirve que se den ayudas al alquiler cuando en algunas ciudades escasean los pisos donde sería posible emplear esas ayudas”.

Una opinión que acompaña Rubén Cózar, director de residencial de Foro Consultores. “Dado el incremento de precios, subir las ayudas a los alquileres permitirá que muchos jóvenes puedan independizarse. Pero aquí hay un problema: hay poca oferta de vivienda en alquiler donde la gente quiere vivir y sobra en otras. Estas ayudas deberían centrarse en aquellas zonas donde tiene más difícil salida la vivienda en alquiler. Si no, se terminará inflando más los precios donde ya hay demanda”, concreta.

Ante las críticas, el ministerio de Fomento responde que "la subvención es una proporción del alquiler, sin establecer una cuantía fija, para evitar un efecto inflacionista por la generación de rentas adicionales superiores a las del propio alquiler".

Para el jefe de estudios de idealista, la solución a las ayudas a los inquilinos pasa “por recuperar la desgravación fiscal del alquiler, ya que permite que todos puedan disfrutar de esta ventaja y que tanto el inquilino como el propietario declaren la existencia de un contrato de arrendamiento”.

“La mejor manera de potenciar el mercado del alquiler es hacer lo que sea para aumentar la oferta: dar más cobertura jurídica a los propietarios para que se animen a poner sus casas en alquiler, colaborar con los ayuntamientos para que cedan suelo dotacional para la construcción de viviendas destinadas al alquiler en colaboración con la empresa privada o garantizando un entorno jurídico para que salgan al mercado miles de casas que aún están vacías", concluye Encinar.

La ayuda a la compra de vivienda no gana adeptos

Por la parte de la adquisición de viviendas, el Gobierno abre la puerta a los jóvenes menores de 35 años que vayan a comprar una casa en poblaciones de menos de 5.000 y hasta 100.000 euros como medida para evitar la despoblación en el mundo rural. Es una subvención del 20% del precio de la vivienda, con un límite de 10.800 euros, siempre y cuando no tenga un inmueble en propiedad y se cumpla los requisitos de ingresos de la unidad familiar.

Una medida que el sector ve más positiva por el aspecto social, pero con poco sentido para impulsar el mercado. Beatriz Corredor señaló que “el Partido Popular sigue empecinado en favorecer con dinero público la compraventa de vivienda, una política que no ha demostrado resultados aceptables y que debería pertenecer ya al pasado”.

Para el jefe de estudios de idealista, “la medida es original pero no es previsible que tenga efectos más allá de las poblaciones de 5.000 habitantes cercanas a los grandes núcleos urbanos. Incluso podría suponer que muchos jóvenes que ahora viven en ciudades grandes opten por irse a los municipios donde puedan pedir esta ayuda, facilitando la repoblación, pero no en las zonas donde el Gobierno quiere actuar sino en aquellos pueblos cercanos a Barcelona, Valencia o Madrid, por ejemplo”.

Desde Foro Consultores la aplauden porque permite concentrarse en el mercado de alquiler. "Las ayudas de las administraciones se deberían centrar en el alquiler y en facilitar la promoción de un parque de viviendas para personas que no pueden acceder al mercado de otra forma. Pero hay otro punto, unido a esto sería necesario hacer políticas de empleo en esas zonas para que la iniciativa dé resultado”.

Una referencia al impulso del empleo en el ámbito rural que comparte el secretario general de la APCE. “El Plan no resuelve las necesidades de la sociedad en cuanto al acceso a vivienda en compra. Los requisitos de acceso nos parecen muy restrictivosy consideramos que deberían ser 4,5 veces el IPREM y no tener limitación en cuanto al número de habitantes y precio. En municipios con menos de 5.000 habitantes no hay un problema de acceso a vivienda en compra ni alquiler, existe un problema de empleo motivo por el cual dichas poblaciones pierden habitantes en favor de las grandes ciudades donde hay oportunidades laborales”.

El resto de ayudas también son cuestionadas

En cuanto a las ayudas a la rehabilitación, Rubén Cózar de Foro Consultores, cree necesario reforzar la rehabilitación integral de barrios de las grandes ciudades. “se puede ampliar la edificabilidad para que entre el promotor privado, sin que ello signifique echar a nadie y cueste dinero al contribuyente. Es triste que zonas consolidadas, con todas las dotaciones estén infravaloradas, mientras se invierta dinero para urbanizar áreas alejadas donde hay que empezar por llevar el transporte público, entre otras dotaciones”.

En cuanto a las ayudas al promotor, desde la APCE afirman que “no tendrá mucho impacto puesto que la obligatoriedad de mantener el edificio de viviendas durante al menos 25 años destinado al alquiler es demasiado tiempo y no hay financiación en el mercado que permita a tan largo plazo la devolución de la deuda. Este Plan nace de espaldas a la realidad social del mercado de vivienda.

 

 Fuente Idealista
Autores: @Ana P. Alarcos, @David Marrero

Tribunal Supremo gastos hipoteca

Tribunal Supremo: el cliente debe asumir el gasto de constituir la hipoteca

Sede del Tribunal Supremo (Madrid)

El Pleno de la Sala Primera de lo Civil del Alto Tribunal ha inclinado la balanza a favor de los bancos en la pugna sobre quién debe asumir el pago del impuesto de constitución de la hipoteca. Según el Supremo, el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD) debe abonarlo el cliente, mientras que el banco también tendrá un coste(pequeño): el timbre de los documentos notariales se abonará a medias y las copias de la hipoteca, quien las solicite. 

Este es el fallo de los dos recursos interpuestos por unos consumidores afectados, que cargaban contra las cláusulas de las escrituras del préstamo al atribuirles todos los gastos e impuestos generados por la operación. En concreto, los magistrados han estimado parte de los recursos y han establecido que...

1. El pago de la constitución del préstamo incumbe al prestatario, de acuerdo a la jurisprudencia constante de la Sala III del propio Supremo. En este caso, como señala el comunicado remitido por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), el Supremo se remite a la jurisprudencia constante de la Sala Tercera de lo Contencioso-Administrativo del propio tribunal, que ha establecido que el sujeto pasivo del impuesto es el prestatario.

2. Por el timbre de los documentos notariales, el impuesto correspondiente a la matriz se abonará por partes iguales entre prestamista y prestatario, mientras que el pago de las copias le corresponde a quien las solicite, ya sea la entidad financiera o el cliente. Entre ambos (timbre y copias autorizadas), hablamos de un coste que no suele superar los 30 euros. 

No podemos olvidar que, de media, el desembolso de todos los gastos hipotecarios (notaría, Registro y AJD) ronda los 3.000 euros, aunque la cifra depende del importe del préstamo hipotecario que se firme y de la comunidad autónoma en la que se ubique la vivienda. No obstante, la decisión del Supremo solamente trata el AJD. 

Choca con el criterio de las Audiencias Provinciales

Esta sentencia, cuyo texto íntegro se hará público en los próximos días, choca con los fallos de muchas Audiencias Provinciales, que consideraban abusivo que todo el peso de los gastos de la formalización del préstamo recayera sobre el cliente.

A principios de año, hasta 18 Audiencias Provinciales habían publicado ya sentencias a favor de los consumidores tras reclamar el coste de la totalidad de los gastos de formalización de sus hipotecas. Y de ellas, una decena había obligado a la banca a asumir el coste de la totalidad de dichos gastos, lo que incluye Registro de la Propiedad, la notaría y el impuesto de Actos Jurídicos Documentados (AJD). En cambio, las demás han ordenado la devolución de una tercera parte de los gastos (Registro y notaría). 

Lo cierto es que la cuestión ha generado una importante controversia en los últimos tiempos y, por tanto, una gran inseguridad jurídica. Y es que los pronunciamientos de los Juzgados de las distintas provincias han sido diferentes, y de las Audiencias Provinciales también, existiendo incluso confrontación entre las diversas secciones que componen una misma Audiencia Provincial o incluso en el seno del propio Tribunal Supremo. 

A la espera del texto íntegro

Hoy se ha publicado la nota del Gabinete Técnico, por lo que habrá que esperar unos días para poder conocer el texto completo de la sentencia. Sin embargo, Carmen Giménez, de G&G Abogados, lamenta cuál ha sido el resultado.

"La determinación de los obligados tributarios o sujetos pasivos del impuesto, es materia sujeta a reserva de Ley, y en principio la única norma que define claramente que el sujeto pasivo es el prestatario es el Reglamento, de rango inferior a la Ley. No es el préstamo el que está sujeto al impuesto, sino el documento notarial en el que se instrumentaliza, tal y como se recoge en el Texto Refundido del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. Y lo más importante: la base imponible del impuesto, o el importe sobre el que se calcula la cantidad a pagar a Hacienda, no es el importe del préstamo que solicita y se concede al prestatario, sino que es la suma de la responsabilidad hipotecaria en la que únicamente tiene interés el banco prestamista, y que supone alrededor de un 30% más que el principal del préstamo", sostiene la abogada. 

Además, añade, "se ha de tener en cuenta que en dicha responsabilidad hipotecaria se encuentran incluídos una previsión de los intereses de demora que pueden haber sido calculados sobre porcentajes abusivos y que han sido declarados nulos o que son objeto de una futura declaración de abusividad".

Por su parte, Iria Aguete, responsable del departamento de reclamaciones bancarias de reclamador.es, considera que “una vez más la justicia española se pone de lado de la banca y se menoscaban los derechos de los consumidores. Aunque el Supremo diga que el IAJD lo tienen que pagar los consumidores, desde reclamador.es seguimos recomendando reclamar el resto de gastos de la hipoteca: gastos de notario, gestoría, registro, tasación… que tendrán que devolverse por parte de los bancos y que pueden suponer 2.000 euros de media. De hecho, no hay discrepancias entre los jueces en que el resto de gastos deben ser devueltos al anularse la cláusula. Únicamente existen diferencias en el porcentaje que debe ser devuelto".

Cuánto se puede reclamar

A pesar del fallo del Alto Tribunal, las organizaciones de consumidores y abogados animan a los afectados a que exijan el dinero que han pagado de más. Según la platafoma reclamador.eses posible recuperar entre un 42% y 57% de los gastos de la formalización de la hipoteca, sin incluir el AJD. Todo depende del banco con el que el cliente tenga el préstamo.

Por ejemplo, y centrándonos en las 10 entidades más reclamadas, el porcentaje más elevado que se puede recuperar es el de las hipotecas de ING, con un 57%, seguido de BMN (52%) y Abanca (50%). En cambio, en algunas entidades como Sabadell, Bankia, Bankinter y Caixabank se puede reclamar menos de un 45% de los gastos asumidos por el hipotecado. En BBVA y Popular, la cuantía reclamable ronda el 48%.

Sube precio vivienda usada

El precio de la vivienda usada crece un 1% en febrero y hasta un 8% en el último año

 

El precio de la vivienda usada en España ha registrado un incremento del 1% durante el mes de febrero, situándose en 1.613 euros/m2, según el último índice de precios inmobiliarios de idealista. Si atendemos al dato de febrero de 2017 (1.497 euros/m2) la subida interanual es del 7,7%.

Comunidades Autónomas 

El precio sólo se ha reducido en Navarra, donde los propietarios piden un 0,7% menos por sus viviendas que en enero, y en Asturias, con un descenso del 0,3%. En las demás comunidades las pretensiones de los dueños se incrementaron. La mayor subida es la vivida en Baleares (3,1%), seguida por Madrid (1,5%) y Castilla-La Mancha (1,4%).

Madrid (2.613 euros/m2) es la autonomía más cara. Le siguen Baleares (2.573 euros/m2) y Euskadi (2.524 euros/m2). En el lado opuesto de la tabla encontramos a Castilla La Mancha (927 euros/m2), Extremadura (933 euros/m2) y Murcia (1.033 euros/m2), que son las comunidades más económicas.

Provincias

39 provincias registran precios más altos que hace un mes. El mayor incremento se ha vivido en Zamora (4,3%) y Lleida (4,1%), seguidos por Baleares (3,1%), Toledo (2,2%) y Cádiz (2,2%). La mayor caída, en cambio, se ha producido en Lugo y Navarra, donde los propietarios piden un 0,7% menos por sus viviendas. Les siguen las caídas de Soria (-0,4%), Asturias, Vizcaya y Ourense (-0,3% en las 3 provincias).

 El ranking de las provincias más caras se mantiene encabezado por Guipúzcoa con 2.796 euros/m2. En segunda posición se sitúan Madrid (2.613 euros/m2) y Barcelona (2.606 euros/m2). Vizcaya cae hasta la cuarta posición con 2.575 euros/m2.

Toledo es la provincia más económica con un precio de 809 euros por cada metro cuadrado. Le siguen Ávila (830 euros/m2) y Ciudad Real (864 euros/m2).

Capitales de provincia

Durante el mes de febrero el número de capitales que han subido de precio ha sido de 37. La subida más pronunciada es la vivida por Granada, donde las expectativas de los propietarios crecieron un 3,8%. En Toledo el incremento ha sido del 3,6%, mientras que en Palma se ha quedado en el 3,3%. En Madrid los precios han crecido un 2,7%, mientras que en Barcelona aumentaron un 0,7%. Pontevedra, por su parte, ha marcado la mayor caída de este mes (-1,7%), seguida por Lugo (-1%) y Castellón (-0,5%).

Barcelona sigue siendo la ciudad más cara de España, con 4.319 euros/m2, le siguen San Sebastián (4.217 euros/m2) y Madrid (3.449 euros/m2). Ávila, en cambio, es la más económica, con sus 963 euros/m2, seguida por Lleida (976 euros/m2) y Castellón (1.027 euros/m2).

El índice de precios inmobiliarios de idealista 

idealista es actualmente el 'marketplace' inmobiliario más utilizado en España para comprar, vender o alquilar. Con una muestra de miles de viviendas actualmente en venta, el departamento de estudios de idealista realiza un análisis de los precios inmobiliarios desde el año 2000. Tras 17 años de estudio, idealista se ha convertido en la fuente de datos de referencia para numerosos equipos de análisis de entidades bancarias y financieras, así como instituciones públicas.

Para la realización del índice de precios inmobiliarios de idealista se han analizado 398.376 viviendas que estuvieron anunciados en su base de datos el 26 de febrero de 2018. Puedes verlo aquí

Para asegurar la exactitud de los datos se han eliminado de la muestra aquellos inmuebles cuyos precios estaban fuera de mercado, además de las viviendas unifamiliares porque su presencia desvirtuaba el precio en algunas zonas. El índice inmobiliario de idealista está elaborado con precios de oferta sobre metros cuadrados construidos. 

Fuente: Idealista

Ruidos en casa

Los ruidos que puedes sufrir en casa y cómo acabar con ellos de una vez por todas

Fuente: Pixabay
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Autor: Lucía Martín (colaborador de idealista news) 

Si vives en un piso, sabrás de lo que estamos hablando: ya no es que oigas los tacones de la vecina de arriba, o el arrastrar de muebles, o la ducha de los de abajo… ¡es que incluso te llegan los ronquidos de tu vecino del 4º A por las noches!

¿Tiene solución? Por suerte la respuesta es 'sí', y sin cambiar de casa. Simplemente habrá que 'tunearla' en función de lo que más necesites. “Entre los ruidos más molestos están, y por este orden, el tráfico de la calle, las conversaciones de los vecinos, las pisadas y movimientos de muebles en pisos superiores, la música y sonido de televisión de viviendas vecinas y finalmente, las cisternas y tuberías de bajantes”, comenta Pablo García, de Atrezo Arquitectos.

Cada edificio tiene unas características técnicas y constructivas por lo que no hay una solución común al problema. Cuando se hace una intervención integral y completa en todo un edificio la eficacia es mayor que viviendas aisladas, pero cuando no hay acuerdo mejor reducirlo en la medida de lo posible”, añade.

El ruido se manifiesta en nuestras viviendas de dos formas: como ruido aéreo y ruido de impacto-vibraciones. Hay algunos ruidos que podemos solucionarlos desde dentro como receptores del sonido y otros que deberán ser minorados desde fuera, por los emisores del ruido.

Fuente: Pixabay
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“Para aislar la vivienda del ruido exterior normalmente no hace falta actuar sobre los muros, con cambiar las ventanas es suficiente. Eso sí, deben aislar al menos 30 dBA. Unas ventanas con medidas estándar de 1,20 x 1,00 de PVC cuestan aproximadamente 180 euros”, aclara. Hay otra alternativa: “Si optamos por aumentar el aislamiento de los cerramientos de fachada rellenando la cámara de aire por inyección con espuma de poliuretano de baja densidad, saldría unos 10€/m2, que para un piso de 60m2 supondría un coste aproximado de 300 euros”.

Pero vayamos a un ejemplo práctico de este tema: los ronquidos del vecino del 4º A. “Para aislar las paredes lo ideal sería demolerlas y construirlas de nuevo, con especial atención a los encuentros con suelo y techo, donde se tiene que colocar una banda de polietileno. Pero sabemos que en la mayoría de los casos no es posible. Así que la solución más viable es un trasdosado a la pared existente. Un trasdosado consiste en una estructura de yeso laminado de 50 mm con lana y 40 mm de lana de roca, añadiendo una membrana acústica que es una lámina bituminosa de alta densidad de de 4 mm. Con este sistema hemos perdido 5 cm en cada habitación pero hemos aislado hasta 60dBA. El precio aproximado es de 35 euros/m2, que para una vivienda de 60m2 podría suponer un coste de 600 euros”, detalla el arquitecto.

Fuente: Pixabay
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Pero cuando no son los vecinos, son las bajantes de los baños: “Las bajantes también se pueden aislar. La solución consiste en adherir una banda elastomérica de alta de 3,9 mm de espesor. El precio rondaría unos 15 euros por cada metro que aislemos, a lo que hay que añadir las aperturas y cierres que se tengan que realizar en los falsos techos o cerramientos. Estimamos que, para una vivienda de 60 m2, podría suponer unos 340 euros aproximadamente”.

Otras soluciones que pueden ayudar son iniciativas en cada vivienda como paneles absorbentes o alfombras y moquetas. “Se tratan de medidas para emitir menos decibelios, nunca para aislarnos del que recibamos”, finaliza.

En todo caso, estamos hablando en todo momento de viviendas construidas antes de la entrada en vigor del código técnico de la edificación, de 2006. Los que se construyeron después no deberían tener este tipo de problemas.


Autor: Lucía Martín (colaborador de idealista news) 

Edad para pedir hipoteca

Dime tu edad y te diré si todavía estás a tiempo de pedir una hipoteca

Los compradores jóvenes son los que suelen tirar de financiación bancaria para poder comprar una vivienda, aunque no son los únicos. Es posible conseguir un préstamo hipotecario con más de 50 o incluso 60 años, pero siempre y cuando se den las condiciones adecuadas.

Javier Lainez, director de operaciones de idealista/hipotecas, recuerda que “actualmente no existe un único criterio para determinar si un cliente puede o no optar a una hipoteca en función de su edad, ya que en el cálculo intervienen distintas variables y cada banco tiene sus propias políticas de riesgos”.

¿Y cómo se puede saber si uno está a tiempo de pedir y conseguir un préstamo? Según Lainez, el punto de partida para saber la edad máxima en la que se puede conseguir una hipoteca es tener en cuenta a cada uno de los solicitantes del préstamo, en el caso de un matrimonio o una pareja.

“Imaginemos un matrimonio en el que él tiene 50 años y ella, 40 años. ¿En quién se fija el banco para calcular la edad máxima? Hay algunos que tienen en cuenta al interviniente de más edad, otros al de menos, mientras que otros se fijan en quién tiene más ingresos. Con lo cual, si intervienen al menos dos personas, todo depende del banco al que vayas. Por eso, es importante conocer los criterios de diferentes bancos para poder comparar y elegir bien”, explica el experto.

Otro de los requisitos que se tiene en cuenta, y que sería la referencia cuando el solicitante es una sola persona, es que su edad, sumada al plazo de la hipoteca, no exceda un periodo concreto de tiempo: generalmente se fijan 75 años como límite. Así, si el cliente tiene 65 años, el plazo de la hipoteca no podría superar los 10 años, mientras que el préstamo podría ser de hasta 20 años si la edad del cliente es de hasta 55 años.

Ese límite de 75 años es el que marca la mayoría de las entidades en España, y es la referencia para Abanca, Bankinter, Kutxabank o Ibercaja, mientras que otras como BBVA o EspañaDuero reducen el plazo máximo a 70 años. En cambio, Santander y Bankia lo extienden hasta los 80 años, lo que significa que podrían ser una buena alternativa para los usuarios más longevos.

“De nuevo, vemos la importancia de saber cómo está el mercado para tener claro qué entidad estaría dispuesta a financiar cada caso en particular, para lo que se pueden utilizar comparadores online”, insiste Lainez. [Consulta aquí el comparador de idealista/hipotecas]

Recordemos que, por recomendación del Banco de España, el plazo máximo al que puedes pedir una hipoteca es de 30 años, aunque hay entidades que pueden llegar a los 40 años, y que en el caso de las segundas residencias (por ejemplo, una casa en la playa o en la montaña) el límite se reduce a 25 años. Así pues, si un cliente quiere pedir un préstamo para comprar una vivienda habitual y necesita devolver el préstamo en 40 años, la edad máxima para pedirlo serían 40 años en el caso de que opte por Santander o Bankia, y 35 años en el caso de la mayoría de las entidades. 

Además, a la hora de pedir una hipoteca es importante otra variable: la capacidad de endeudamiento del solicitante o solicitantes. Y es que, a pesar de que la norma dice que la cuota no debe exceder el 35% de los ingresos mensuales para que se pueda pagar cómodamente (es decir, que la hipoteca no se ‘coma’ más de una tercera parte de lo que se gana), los bancos son conscientes de que, a mayor edad, mayor debe ser la capacidad de endeudamiento.

“Una persona con 60 años que quiera comprarse una segunda residencia, tendría entre 10 y 20 años para pagar la hipoteca. Cuantos más años tengamos, menos tiempo tendremos para pagar el préstamo y, por tanto, mayor debe ser nuestra capacidad de endeudamiento”, aclara Lainez.

Otro de los factores determinantes es el denominado ‘Loan To Value’ (LTV), un término que viene a determinar qué porcentaje del precio de la compra está dispuesto a financiar el banco. En los últimos tiempos, y aunque existen excepciones al alza y algunos bancos financian el 90% o incluso el 100% en terminados casos, el criterio más habitual es que la hipoteca represente un máximo del 80% del precio de compra, lo que significa que el otro 20% restante más los gastos de la compraventa (impuestos, notario, Registro de la Propiedad…) corre a cargo del cliente.

Éste es precisamente uno de los talones de Aquiles para los compradores más jóvenes, que encuentran en la necesidad de tener ahorros previos el principal escollo para acceder al mercado de la vivienda en propiedad. Según un estudio reciente de idealista, en Madrid se necesita contar como mínimo con 24.330 euros para poder comprarse una vivienda, y eso en el barrio con las viviendas de dos habitaciones más económico de la capital: San Cristóbal, en el distrito Villaverde. Los ahorros se disparan por encima de 80.000 euros en barrios como Imperial (distrito de Arganzuela), Aravaca (Moncloa), Fuente del Berro (Salamanca) o Vista Alegre (Carabanchel).



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